Monteoliva advirtió sobre celulares y delito desde las cárceles
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se refirió a una investigación que permitió desarticular una organización criminal que operaba desde cárceles bonaerenses y advirtió que “un celular en manos de un preso es un arma”. La funcionaria calificó a la banda como una verdadera “pyme del delito”, por el nivel de organización y la diversidad de actividades ilícitas que desarrollaba.
Según detalló, los detenidos utilizaban teléfonos móviles para coordinar estafas, amenazas y extorsiones, aprovechando el acceso ilegal a dispositivos dentro de los establecimientos penitenciarios.
De acuerdo con la información oficial, la banda desarticulada creaba perfiles falsos en aplicaciones de citas, simulaba causas penales y luego amenazaba a sus víctimas para exigirles dinero. Además, se les atribuye la administración de una red de “viudas negras” y el negocio ilegal de compra y venta de armas.
La investigación incluyó 55 días de escuchas telefónicas y allanamientos, lo que permitió reunir pruebas suficientes para avanzar contra los responsables y desarticular la estructura criminal.
Detenciones y traslado a régimen de alto riesgo
Como resultado del operativo, se concretaron cuatro detenciones y se dispuso que tres presos involucrados sean trasladados a un régimen de Alto Riesgo en una cárcel federal, donde permanecerán aislados e incomunicados. Desde el Ministerio de Seguridad remarcaron que estas medidas buscan cortar de raíz la capacidad operativa de las bandas que actúan desde el encierro.
Monteoliva fue contundente al señalar que “en el Servicio Penitenciario Federal no hay privilegios para los presos”, reforzando el mensaje de control y orden dentro de las unidades penitenciarias.
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