2026-03-09

Alertan por el avance de la enfermedad renal y destacan la importancia del diagnóstico precoz

La detección temprana es clave para evitar la progresión de la enfermedad y reducir la necesidad de tratamientos como diálisis o trasplante.

La enfermedad renal crónica (ERC) se ha convertido en uno de los principales desafíos sanitarios a nivel mundial y también en Argentina. Según especialistas, 1 de cada 10 personas puede padecer algún grado de daño renal, muchas veces sin saberlo, ya que en sus primeras etapas la enfermedad suele no presentar síntomas.

Esta característica la vuelve particularmente peligrosa, porque cuando aparecen los signos clínicos el daño en los riñones ya puede ser avanzado. La ERC no solo compromete el funcionamiento renal, sino que además aumenta significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares y afecta la calidad de vida de quienes la padecen.

En los estadios más avanzados, los pacientes pueden requerir terapias de reemplazo renal, como diálisis o trasplante, tratamientos complejos que implican un alto impacto tanto para el sistema de salud como para la vida cotidiana del paciente.

La detección temprana, clave para salvar vidas

Los especialistas coinciden en que la detección precoz es fundamental para frenar el avance de la enfermedad. Para ello, existen estudios simples de sangre y orina que permiten identificar alteraciones en el funcionamiento de los riñones antes de que aparezcan síntomas.

Los controles son especialmente importantes en personas con mayor riesgo, como quienes padecen:

  • Diabetes
  • Hipertensión arterial
  • Obesidad
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Antecedentes familiares de enfermedad renal

Detectar la enfermedad en sus primeras etapas permite retrasar su progresión, reducir complicaciones y evitar tratamientos más complejos en el futuro.

Trasplante renal: la mejor alternativa en casos avanzados

Cuando la enfermedad se encuentra en una fase avanzada, el trasplante renal aparece como la alternativa terapéutica con mejores resultados. Este procedimiento mejora la supervivencia, la calidad de vida y facilita la reinserción social de los pacientes.

Además, especialistas destacan que promover el trasplante temprano y preventivo puede disminuir la dependencia prolongada de la diálisis, lo que también representa un beneficio para el sistema sanitario y para los pacientes.

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