Entrevista
Finalista del Premio Roullier: un científico argentino expondrá su proyecto “NanoQlay” en Francia
El licenciado en Biotecnología Jeremías Benjamín, becario doctoral del CONICET en el Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB), fue seleccionado como finalista del Premio de Innovación Roullier 2025-2026 en la categoría Joven Talento. El investigador viajará a Francia a fines de marzo para presentar su proyecto el próximo 2 de abril.
Desde un laboratorio en Mar del Plata, el científico desarrolló “NanoQlay”, un fertilizante inteligente basado en nanoarcillas que busca mejorar la eficiencia del uso de nutrientes en la agricultura y reducir el impacto ambiental de los agroinsumos.
En diálogo con Radio Brisas, Benjamín contó que ya se encuentra ultimando los preparativos para el viaje. “Hace un rato estaba preparando todo. Debo viajar a Francia a fines de marzo. El 2 de abril será el evento”, señaló.
El proyecto forma parte de su tesis doctoral en biología y se desarrolla en el marco de investigaciones sobre agroinsumos basados en nanomateriales. Según explicó, el fertilizante se crea a partir de partículas sintéticas de arcilla producidas en laboratorio junto a un equipo del INTEMA.
“Generamos esta arcilla de manera sintética. Estas estructuras suelen tener capas y láminas, y nosotros podemos elegir qué moléculas introducir en su interior”, detalló el investigador.
Entre los componentes incorporados se encuentra el quitosano, un material que puede obtenerse de la cáscara de langostino, residuo proveniente de la industria pesquera. A partir de esa combinación, el equipo desarrolló un fertilizante capaz de capturar y liberar nitratos de forma controlada, optimizando el uso del nitrógeno en los cultivos.
“Con esto creamos una especie de fertilizante que ayudaría a rendir más el nitrógeno que se aplica en los campos”, explicó.
Si bien el desarrollo aún se encuentra en una etapa temprana, ya se realizaron ensayos a nivel molecular con resultados prometedores. En ese sentido, Benjamín señaló que muchas empresas buscan justamente proyectos en fases iniciales para acompañar los procesos de escalado industrial.
El proyecto apunta a generar una solución sostenible y de alta eficiencia para mejorar la productividad agrícola, al tiempo que reduce el impacto ambiental asociado al uso intensivo de fertilizantes tradicionales.
De avanzar hacia etapas de desarrollo industrial, tecnologías como NanoQlay podrían contribuir a los esquemas modernos de bioeconomía, optimizando el uso de recursos y promoviendo una agricultura más sustentable.