Entrevista
Casos de hantavirus en aumento: el rol de los roedores en la transmisión
El aumento de casos de Hantavirus en Argentina volvió a encender las alertas sanitarias y puso el foco en la necesidad de fortalecer la investigación científica y la prevención. Según el último informe del Ministerio de Salud de la Nación Argentina, en lo que va de la temporada 2025/2026 ya se registraron 27 fallecidos en el país y la letalidad alcanza el 31,4%, de acuerdo al Boletín Epidemiológico Nacional.
En diálogo con Radio Brisas, la doctora María Eugenia Dieterle, jefa del Laboratorio de Virus Emergentes de la Fundación Instituto Leloir y doctora por la Universidad de Buenos Aires, explicó las características del virus, su forma de transmisión y los desafíos que implica su estudio.
Qué es el hantavirus y cómo se transmite
El hantavirus es una enfermedad viral que puede provocar cuadros graves en los seres humanos. La transmisión ocurre principalmente a través de roedores silvestres, que actúan como reservorios naturales del virus.
“El virus se transmite a los seres humanos a través de la orina, saliva y heces de roedores. Cuando estas secreciones se secan, pueden quedar partículas en el aire que las personas inhalan”, explicó Dieterle.
La especialista detalló además algunas características biológicas del virus:
“Si hablamos del virus en sí, es un virus que tiene ADN de cadenas negativas y está compuesto por tres segmentos. Es un virus envuelto y pertenece a la clase de virus que generan fiebre hemorrágica”.
La infección puede producir cuadros graves conocidos como síndrome pulmonar por hantavirus, que afecta principalmente al sistema respiratorio y puede evolucionar rápidamente.
Las regiones con mayor incidencia
En Argentina existen distintas zonas donde circulan los roedores portadores del virus. Según explicó la investigadora, la región centro del país, que incluye la provincia de Buenos Aires, es actualmente una de las áreas con mayor incidencia.
“Hay cuatro zonas principales donde pueden encontrarse estos roedores y el virus. Hoy por hoy la región del centro, que incluye la provincia de Buenos Aires, es una de las regiones que tiene más incidencia”, indicó.
Los especialistas remarcan que el riesgo suele aumentar en zonas rurales o periurbanas, especialmente en lugares donde hay acumulación de basura, pastizales o construcciones abandonadas que pueden servir de refugio para roedores.
Un virus difícil de investigar
Dieterle también subrayó que el estudio del hantavirus presenta dificultades particulares dentro del campo científico. "En el mundo la cantidad de población que estudia estos virus no es grande. Es un virus que necesita un sistema de bioseguridad más alto que otros y eso hace que sea un poco difícil trabajar con este virus”, señaló.
Los laboratorios que investigan este tipo de patógenos requieren instalaciones especiales con estrictos protocolos de seguridad biológica, lo que limita la cantidad de centros capaces de desarrollar estudios avanzados.
Además, la especialista recordó que los hantavirus no son exclusivos de Argentina, sino que están distribuidos en distintas regiones del mundo, aunque con variantes diferentes según cada zona geográfica.
El antecedente reciente en Mar del Plata
En Mar del Plata, el hantavirus volvió a ser tema de preocupación a comienzos de este año tras la muerte de un hombre de 33 años que vivía en Sierra de los Padres.
El fallecimiento ocurrió el 7 de enero y la víctima se desempeñaba como taxidermista. Tras confirmarse el caso, la Municipalidad de General Pueyrredon activó el protocolo sanitario correspondiente para investigar el entorno del paciente y prevenir nuevos contagios.
Este tipo de procedimientos incluye el seguimiento epidemiológico de contactos cercanos, la evaluación del ambiente donde pudo haberse producido la exposición y la difusión de recomendaciones preventivas para la comunidad.
Prevención y concientización
Los especialistas insisten en que la prevención es fundamental para reducir el riesgo de contagio. Entre las principales recomendaciones se destacan evitar el contacto con roedores silvestres, mantener los espacios limpios y ventilados, y utilizar protección adecuada al limpiar lugares cerrados donde puedan haber estado estos animales.
Para la comunidad científica, el aumento de casos subraya la necesidad de continuar con la investigación en virología y enfermedades nuevas. Esta área es fundamental para entender cómo se comportan estos patógenos y para mejorar las estrategias de diagnóstico, tratamiento y prevención.