Equipo Argentino de Antropología Forense: un pilar en la recuperación de la identidad
Medio siglo después del último golpe militar que sufrió el país, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) continúa siendo un pilar en la búsqueda de la identidad. Desde esa institución explicaron en Radio Brisas cómo es el trabajo que llevan adelante desde 1984.
Este 24 de marzo, Virginia Urquizu, coordinadora de la Unidad de Casos del Equipo, comentó que, en las distintas marchas que se desarrollaron por el Día de la Memoria, junto a sus compañeros reconoció "a varios de los familiares en las imágenes de la tele y testimonios, tanto en Mar del Plata como en Buenos Aires".
"Venimos trabajando desde hace muchísimos años, desde 1984, así que son muchas las historias en las que participamos y muchos casos en los que hemos podido llegar a la identificación", compartió en el programa "Brisas Segunda Edición".
La protagonista recordó que "el Equipo surge a partir de la necesidad de aplicar la ciencia en la búsqueda de restos de personas que habían sido enterradas sin nombre, y por la necesidad de respuestas".
"Pienso que estas instituciones también son producto de una demanda sostenida a lo largo del tiempo y que en ese año comenzó con la exhumación de restos en contexto de la desaparición forzada en cementerios y centros clandestinos. En esos tiempos los trabajos no se llevaban de la manera correcta, y por eso se perdía mucha evidencia", lamentó.
También afirmó comprender "que las técnicas y lo que produjo la genética en la década de 1990 permitieron cerrar casos que antes no se habían podido resolver. Al principio, las identificaciones eran con análisis antropológicos, como marcas específicas en restos óseos. Pero a partir de los 90, se pudo llegar a una mayor cantidad de identificaciones por el cotejo genético".
Urquizu aclaró que "una identificación implica la posibilidad de hacer una comparación, con elementos conocidos de hermanos o padres, y otro desconocido, un resto óseo que no tiene identidad".
"A lo largo de los años hemos podido llegar a una buena cantidad de muestras de sangre de 6000 individuos, pero aún hay una gran cantidad de casos en los que no pudimos tener esa prueba. Las familias quieren iniciar esa búsqueda y hay otros que no", especificó.
"En nuestro trabajo cuenta mucho el tiempo, como cuando no se cuenta con el material genético porque los padres ya no están o no hubo hijos. Son varias las razones por las cuales no tenemos, al día de la fecha, el total de casos resueltos".
Por eso, solicitó a las familias "que se acerquen al Equipo, porque la muestra de sangre es gratuita, confidencial y no obligatoria. Podemos tomar las muestras tanto en CABA como en diversas partes de la provincia de Buenos Aires".
"Hay cuestiones abiertas y unos 800 restos sin identificar, de los cuales tenemos un perfil genético, pero nos está faltando la contraparte para llevar a cabo la comparación. Son una enorme cantidad de casos que lamentablemente no hemos podido resolver", admitió.
La situación actual del EAAF
Urquizu enfatizó que, junto a sus compañeros, trabajan a nivel nacional "en casos de desaparición forzada entre 1974 y 1983. En el caso de Argentina, también estamos abocados a casos de desapariciones contemporáneas, a los que aún no sabemos bien cómo llamarlos, porque son desapariciones en democracia".
"El equipo trabaja, pero lamentablemente siguen desapareciendo personas en Argentina. El mismo sistema que utilizamos en los casos de desaparición forzada puede ser usado en estas situaciones", afirmó.
Pese al panorama actual, puntualizó que "seguimos manteniendo nuestra estructura. El equipo tiene un financiamiento mixto, porque una parte viene de Nación y también hay un financiamiento externo, que nos da aire para seguir trabajando".