Las centrales obreras cuestionaron el voto del país en la ONU y hablaron de un grave retroceso
La CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores manifestaron su rechazo a la postura adoptada por el Gobierno argentino en una reciente votación de la Organización de las Naciones Unidas, al considerar que implica “un grave retroceso en materia de derechos humanos”.
A través de un comunicado, ambas centrales sindicales reafirmaron su compromiso con las banderas de Memoria, Verdad y Justicia, y cuestionaron la decisión del país en el ámbito internacional.
La votación tuvo lugar en la Asamblea General de la ONU, donde Argentina se posicionó en contra de la iniciativa, junto a Estados Unidos e Israel, quedando entre los pocos países que rechazaron la propuesta.
Desde las organizaciones señalaron que esta postura desconoce acuerdos internacionales construidos durante décadas y compromisos asumidos por el propio Estado argentino en materia de derechos humanos.
En ese sentido, advirtieron sobre la importancia de sostener una política exterior basada en principios de soberanía, solidaridad y respeto por los derechos fundamentales, y remarcaron que no se puede “retroceder en conquistas históricas”.