A horas del lanzamiento: Argentina lista para hacer historia en Artemis II
Esta semana, Argentina será protagonista de una de las misiones espaciales más importantes de la actualidad: el lanzamiento de Artemis II, el histórico vuelo tripulado de la NASA rumbo al entorno lunar. En ese contexto, el país participará con el microsatélite ATENEA, un desarrollo de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto a instituciones del sistema científico nacional.
El lanzamiento está previsto para el 1 de abril de 2026 a las 19.24 (hora argentina) desde el Centro Espacial Kennedy, aunque la fecha dependerá de condiciones técnicas, operativas y climáticas.
Argentina fue el único país de América Latina invitado por la NASA a integrar una carga secundaria en esta misión, y uno de los cuatro seleccionados a nivel global, junto con Alemania, Arabia Saudita y Corea del Sur.
El secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Dario Genua, destacó que la participación “fortalece las capacidades tecnológicas del país y posiciona a la Argentina como proveedor confiable en la nueva economía espacial”.
ATENEA: tecnología argentina en el espacio profundo
El satélite ATENEA es un CubeSat 12U de aproximadamente 30 x 20 x 20 centímetros, diseñado íntegramente en el país para enfrentar un desafío inédito: operar y comunicarse a más de 70.000 kilómetros de la Tierra, lo que lo convertirá en el microsatélite argentino que más lejos haya llegado.
Entre sus principales objetivos se destacan:
- Medir niveles de radiación desde órbita baja hasta el espacio profundo
- Evaluar componentes electrónicos en condiciones extremas
- Analizar señales de navegación como GPS, GLONASS y Galileo a gran altitud
- Validar comunicaciones de largo alcance
- Probar sensores de muy baja luminosidad
Operación y control desde el país
Tras su despliegue, ATENEA iniciará una secuencia autónoma de activación, estabilizará su orientación y comenzará a enviar datos a las estaciones terrenas ubicadas en Tolhuin (Tierra del Fuego) y Córdoba.
Este proceso implicará la comunicación más lejana lograda por un satélite argentino, poniendo a prueba capacidades clave como el seguimiento, la recepción de datos y la operación remota en condiciones de alta complejidad.