viernes 12 de junio de 2026
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Auto Estilo Brisas

El final de época de una gran chata

Volkswagen comenzó la etapa final de la Amarok, tal como la conocemos. Será reemplazada por una pick-up más grande, en sociedad con una empresa china. Continuará en producción nacional, tras una mega inversión. La gran incógnita es si la nueva traerá una motorización V6 y todo indica que habrá opción híbrida. Para despedirla, nos subimos a una versión base, todoterreno, biturbo-diesel 2.0 de 180 cv, ideal como herramienta de trabajo.
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Para expresarlo cruelmente, tiene certificado de defunción. Si buscara decirlo de una manera más tenue y legal, sería que viene con fecha de vencimiento. Agregándole poesía, ya pronto una sombra será. Llevándolo al plano de la ficción, diría que se autodestruirá en cuestión de meses. Y si le ponemos un toque de modernidad, la frase sería “despidan a la tía que se va”. Como quieran decirlo, es lo mismo. Ese modelo dejará de producirse, en lo que resta de este año.

Es por esa razón, que en voz baja se dice que quienes son clientes, que califican como fanáticos de este vehículo, deberían aprovechar la última oportunidad para conseguir uno. Y ni hablar, aquellos que están enfervorizados con la potencia y sonoridad de la motorización de 6 cilindros.

Desde el Centro Industrial de General Pacheco, están saliendo las últimas Volkswagen Amarok. Allí mismo, la automotriz alemana comenzó a producir este desafío inédito, con perfil regional, ya que nunca hasta allí había desarrollado una pick-up mediana. Tuvo dos generaciones y en el medio algunos retoques y restyling. Fue ganadora de premios en los primeros años, ya que se consideró que venía a revolucionar el competitivo segmento de las camionetas. Para rematarla y consagrarse, hace exactamente 10 años, incursionó con la versión con motor V6, que se llevó buena parte de las preferencias sobre el volumen producido.

Hay quienes ya pensaron en una edición limitada y numerada de mil chatas, que marquen el final de esta época de Amarok. En especial porque la sucesora, de la que hay más dudas que certezas, no tendrá esa propulsión de 258 caballos. Si buscamos el significado de ese nombre, nos encontramos con una vinculación directa con la mitología, que aplicada a la lengua inuit del esquimal, utiliza Amarok para definir al “lobo del mar Ártico”. El lobo es un animal muy utilizado por la automotriz alemana, cuya sede central está en la ciudad de Wolfsburg, que traducido al español es tierra de lobos. También hay algunos otros lazos que llevan el nombre Amarok hacia algún dialecto, que lo traduce como lugar rocoso, y que se asocia en este caso con la experiencia todoterreno de esta clase de vehículos.

A pesar de lo poco que se sabe de la nueva Amarok, ya pudo espiarse algún prototipo camuflado, fotografiado en pruebas por la Autopista Panamericana. Es que justamente, no pasa inadvertido, pero se hace muy difícil conocer detalles detrás de una camioneta enmascarada. En una de ellas, con motor híbrido, iba al volante el mismísimo Thomas Schäfer, CEO Global de Volkswagen, durante su visita a nuestro país. Vamos a lo que se sabe. Producida en la misma Planta de Pacheco, la nueva Amarok conservaría el nombre. Claro que será Industria Argentina, aunque en sociedad con la china SAIC. Por eso, está inspirada en una camioneta lanzada hace casi tres años, llamada Maxus Interstellar X. Esa plataforma, puesta aquí, demandó una inversión de 580 millones de dólares. Esto indica que será una camioneta de mayores proporciones que la actual mediana, sin llegar a la categoría de una full-size, pero pisándole los talones. El modelo camuflado al que se vio circulando, tiene el mismo frente robusto, con luces ubicadas en pisos, que son aproximadamente 4 niveles.

También con su carrocería tapada y desfigurada (como lo muestra la ilustración de esta nota) Volkswagen ya se encargó de promocionar otra pick-up, a la que bautizó Tukán. Se produce en Brasil y marca el debut de la corporación en otra categoría, ubicada entre las compactas y las medianas, donde ya juegan Rampage, Ford Maverick y la pionera, Fiat Toro. Con Tukán, comenzará además la despedida de Saveiro, la más chica de la familia. Por lo tanto, la apuesta sería escalar un semitono en segmentos para dar la nota, porque Tukán será más grande que la Saveiro y la nueva Amarok estará en tamaño por encima de la actual.

Nos dimos el gusto de subirnos y conducir, una vez más, la VW Amarok, y seguramente por última vez. Pero al mismo tiempo, probamos una versión que nunca habíamos experimentado. Es la Trendline 4x4, la última novedad de la gama, que también se comercializa con tracción simple. Es esta camioneta, una verdadera herramienta de trabajo. No le pidamos lujo, sino que ofrece confort de marcha y comodidad interior. No le pidamos tecnología, sino que va a contramano de lo que originariamente propuso Amarok, que era sentirse al volante de una camioneta, con un habitáculo de un auto premium. La evolución del resto igualó a la competencia, y el paso de los años, le dio todavía un poco más de equipamiento a los automóviles de la gama media y superior.

Esta versión de Amarok es, vista de frente, similar al resto de la familia tras el restyling, con una parrilla de generoso tamaño y una barra metalizada que atraviesa el logo y va de punta a punta entre sus faros full-led, incluida la marcha diurna. No cuenta como el resto de las opciones, con la iluminación frontal permanente que está imponiendo la marca a varios de sus productos, y tampoco antinieblas delanteros. Vista de perfil, la típica silueta de Amarok resalta sus llantas de aleación de 19 pulgadas, como también las manijas y espejos retrovisores en plástico negro, que contraponen con el color de la carrocería. Carece de estribos y la barra de San Antonio. Sin embargo viene de serie con la lona marítima, que protege la carga con capacidad estándar de casi 1050 kilos, y que debajo lleva suspendido el auxilio homogéneo en tamaño. En su cola, es inconfundible. Es la típica Amarok que, para despejar dudas, lleva el nombre resaltado en la parte inferior del portón, coronado por el paragolpes y estribo negros.

Debajo del capot, esta versión decidió colocar el probado motor biturbo-diésel de 2 litros, que reúne 180 caballos de potencia y un torque de 400 NM. Va asociado a una caja manual de 6 marchas, con reductora y para la tracción integral cuenta con bloqueo del diferencial trasero. El pase de los cambios es relativamente corto, más parecido al de las cajas de los autos.

Recurre en el interior a lo más básico, aunque eficiente. El arranque es el convencional con llave; la climatización es semi-automática; la posición de los asientos es manual, pero sus tapizados son de cuero ecológico de muy buena calidad, e incluye los anclajes Isofix para las sillas de bebés. El volante cuenta con doble regulación, no está forrado en cuero pero lleva comandos para los controles básicos. Detrás, el tablero tiene los dos grandes clásicos relojes con aguja y una computadora con display central de casi 4 pulgadas. La pantalla táctil de 9 pulgadas lleva el sistema multimedia, cuyas conexiones no son inalámbricas sino por cable, y solamente 4 parlantes. Hay 5 puertos USB de ambos tipos, en total, para las plazas delanteras y traseras. No le pidamos materiales blandos, sino que todo es rígido y resistente para el trabajo, de buenas textura y manufactura. No tiene alfombras de pelo ni de goma, porque su piso es así, en crudo, vinílico, ideal para lavar con una manguera, como si se tratara de la carrocería.

A pesar de muchos faltantes, su pack de seguridad incluye 6 airbags; frenos ABS que incorporan el modo off-road junto con los controles de estabilidad y tracción. Agrega pocas ayudas a la conducción, como los necesarios sensores de estacionamiento traseros por las dimensiones de la camioneta; asistente de ascenso y descenso en pendientes y sistema de estabilización de remolque.

La gama de esta Amarok, que entra en su etapa de extinción, bajó sus precios hace pocas semanas, entre 3 y 7%, según el modelo. Ahora arranca en los 52 millones de pesos, pero llega hasta los 94. Esta Trendline de tracción integral está en los 62 millones. Y todas extienden la garantía a 6 años o bien los primeros 150 mil kilómetros. Y cuando digo todas, digo las manuales y automáticas; 4x2 y 4x4; sean entrada de gama, media o alta; motores 2.0 o V6 y las ediciones Extreme, Hero o Black Style.

Entramos en la etapa de la nostalgia. Porque no faltará quien ya comenzará a extrañar esta Amarok, partiendo de un punto elemental, las particularidades de los usuarios y clientes de Volkswagen. Habrá otra, desde 2027, que aseguran no tendrá nada que ver con esta, que cuando apareció, no tenía nada que ver con el resto de las opciones del mercado. Y estas últimas que salen, lejos de rematarse pueden llegar a convertirse en las buscadas y difíciles del álbum, como algunas figuritas del Mundial que ya está en marcha.

 

Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
IG: AutoEstiloBrisas

 

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