Violencia en escuelas y crisis social: docentes piden medidas preventivas inmediatas
El titular de Suteba en General Pueyrredon, Gustavo Santos Ibáñez, pidió la convocatoria urgente a la Mesa Distrital de Tratamiento de situaciones de violencia y conflicto en las instituciones educativas, tras el ataque de un alumno a otro en la Escuela Secundaria 38.
En diálogo con Radio Brisas, el dirigente sostuvo que estos episodios no son aislados y remarcó que se trata de una problemática que se repite con mayor frecuencia a nivel nacional, con antecedentes recientes en distintas provincias, como Santa Fe.
“Poner el foco exclusivamente en la escuela es volver a vulnerarla como espacio de construcción de conocimiento y de relaciones humanas, donde la violencia no debería ingresar”, advirtió.
Santos Ibáñez apuntó que existe un contexto social que impacta directamente en la vida escolar, y señaló además la presencia de una violencia simbólica vinculada a la sobrecarga laboral docente y al recorte presupuestario en educación.
En ese sentido, fue contundente: aseguró que “nunca hubo desde la vuelta de la democracia una desinversión tan grande en políticas públicas educativas”.
También vinculó lo ocurrido en la Secundaria 38 con la falta de inversión en salud mental, al advertir que el municipio ha reducido recursos en este área clave. Según explicó, la ausencia de dispositivos de contención y seguimiento favorece que estas situaciones se repitan.
Falta de respuestas y sobrecarga en las escuelas
El dirigente recordó que ya en 2023 Suteba, junto al Frente Gremial Docente, había expuesto el crecimiento de los conflictos escolares y situaciones de violencia, incluyendo denuncias que afectan a docentes.
Si bien existe una normativa que establece protocolos de actuación y organismos intervinientes, remarcó que muchas veces las autoridades no responden en tiempo y forma a los planteos que realizan las escuelas.
Además, describió una situación crítica en la Secundaria 38: la falta de equipos directivos genera una fuerte sobrecarga laboral, mientras que el contexto económico afecta directamente a los estudiantes.
“Hay jóvenes que no están accediendo a su medicación o tratamientos psicológicos por la situación económica, y eso tiene un impacto directo en la convivencia escolar”, concluyó.