Semana Santa: cómo elegir pescado seguro y evitar riesgos
En el marco de Semana Santa, una de las épocas del año en la que aumenta significativamente el consumo de productos de la pesca, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) reforzó una serie de recomendaciones para garantizar un consumo seguro de pescado. Desde el organismo señalaron que los establecimientos habilitados cumplen con estrictas condiciones higiénico-sanitarias y son sometidos a controles a lo largo de toda la cadena productiva, desde la captura hasta la comercialización.
Para reducir riesgos, es fundamental adquirir productos únicamente en lugares habilitados, donde se garantice el cumplimiento de normas sanitarias. Además, se recomienda prestar especial atención a las condiciones de conservación: el pescado fresco debe estar sobre hielo o correctamente refrigerado, mientras que los productos congelados deben encontrarse completamente duros, sin signos de descongelamiento previo. Estas medidas resultan clave para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos.
Cómo identificar un pescado fresco
Uno de los puntos más importantes dentro de las recomendaciones para consumir pescado en Semana Santa es saber reconocer su frescura. Un producto apto presenta ojos brillantes y salientes, carne firme y elástica y un olor suave, característico del mar. Por el contrario, la presencia de olores intensos o desagradables puede indicar que el pescado no se encuentra en condiciones adecuadas para el consumo.
Una vez realizada la compra, es fundamental mantener una correcta manipulación de los alimentos. Se recomienda mantener la cadena de frío durante el traslado, refrigerar el producto lo antes posible y evitar el contacto entre alimentos crudos y cocidos. Asimismo, es indispensable asegurar una cocción completa, lo que contribuye a reducir significativamente el riesgo de intoxicaciones alimentarias.