Disponen conciliación obligatoria y pausan medidas de fuerza del personal de casinos
La Asociación Gremial de Empleados de Administración, Maestranza de Casinos (AMS) acató la conciliación obligatoria ordenada por el Ministerio de Trabajo bonaerense y levantó las medidas de fuerza dispuesta días atrás en reclamo de mejoras para trabajadores y condiciones de casinos bonaerenses.
De esta manera las salas de juego de la provincia vuelven a funcionar con normalidad a partir del espacio de diálogo que se generó entre
La decisión se tomó tras una serie de reuniones entre el titular del gremio, Roberto “Chucho” Páez,y autoridades provinciales, entre ellos el presidente del Instituto Provincial de Lotería y Casinos, Gonzalo Atanasof, el director Juan Vernengo y, en contacto, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco. Desde el sindicato señalaron que, pese a las instancias de diálogo, las propuestas oficiales no lograron satisfacer los reclamos planteados.
“Nos mantuvimos firmes y decidimos sostener la medida de fuerza porque no hubo soluciones suficientes”, indicaron desde AMS.
Ante este escenario, la Provincia resolvió intervenir con la conciliación obligatoria, lo que abre un período de 15 días hábiles —prorrogables por otros cinco— durante el cual las partes deberán retrotraer el conflicto al estado previo. Esto implica la suspensión de toda acción directa por parte de los trabajadores y la garantía de funcionamiento normal de las salas de juego, mientras se desarrolla una mesa de negociación.
A partir del miércoles, los casinos retomaron su actividad habitual, dando cumplimiento a la disposición oficial.
Durante las reuniones también se planteó la necesidad de avanzar en la puesta en valor de los casinos provinciales. En ese marco, se acordó la conformación de un equipo de trabajo específico para abordar la situación del Casino de Sierra de la Ventana, que comenzará a funcionar desde la próxima semana.
El gremio, sin embargo, mantiene sus cuestionamientos hacia el Instituto de Lotería. Denuncian demoras en procesos licitatorios clave, incumplimientos de compromisos asumidos y un deterioro progresivo en los casinos anexos, lo que —advierten— pone en riesgo fuentes laborales.
Con la conciliación en marcha, el conflicto entra en una instancia decisiva en la que el desafío será acercar posiciones y evitar una nueva escalada.