El INIDEP completó una nueva campaña en la Estación Permanente de Estudios Ambientales
El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) llevó adelante la campaña número 186 en la Estación Permanente de Estudios Ambientales (EPEA), una iniciativa que se desarrolla desde hace 26 años y que resulta clave para comprender la dinámica del ecosistema marino en el Atlántico Sudoccidental.
La EPEA está ubicada a 27 millas náuticas de Mar del Plata, en una zona de transición entre aguas costeras y de plataforma media. Esta característica le otorga condiciones oceanográficas altamente dinámas, ideales para estudiar los cambios naturales del ambiente y aquellos asociados al cambio global.
Desde hace más de dos décadas, el INIDEP sostiene este monitoreo continuo con el objetivo de diferenciar variaciones naturales de las inducidas por factores ambientales globales, consolidando una de las series de tiempo ecológicas más relevantes del país.
Qué se estudia en cada campaña
Durante la reciente campaña, realizada el 23 de abril a bordo del buque de investigación Mar Argentino, los científicos analizaron variables físicas, biogeoquímicas y biológicas. Entre ellas se destacan:
- Temperatura, salinidad, oxígeno disuelto y fluorescencia en la columna de agua.
- Componentes del plancton: bacterio-, fito-, zoo e ictioplancton.
- Procesos como la producción primaria y el estado nutricional de larvas.
Además, se profundizó en problemáticas actuales como la acidificación oceánica y la contaminación por microplásticos, fenómenos que impactan directamente en la salud de los ecosistemas marinos.
Metodología y recolección de muestras
Las tareas se desarrollaron principalmente al mediodía, con el uso de tecnología específica como el perfilador CTD, que permite obtener datos precisos de la columna de agua. Asimismo, se tomaron muestras con botellas Niskin para analizar nutrientes, pH, alcalinidad, clorofila y diversidad del fitoplancton.
El trabajo incluyó también muestreos con redes especializadas, como Mini-Bongo y Bongo, que posibilitan relevar la diversidad completa del plancton marino, incluyendo larvas de especies de interés comercial como la anchoíta.