2026-05-25

El papa León XIV publicó la encíclica Magnifica humanitas

El papa León XIV publicó “Magnifica humanitas”, una encíclica que advierte sobre los riesgos éticos y sociales de la inteligencia artificial.

El papa León XIV publicó este lunes su primera encíclica, titulada Magnifica humanitas, un documento centrado en los desafíos éticos, sociales y humanos que plantea el avance de la inteligencia artificial. A lo largo de 231 páginas, el Pontífice desarrolla una profunda reflexión sobre el impacto de las nuevas tecnologías y advierte sobre el riesgo de construir un modelo de sociedad dominado por la lógica del poder, la eficiencia y el lucro.

La encíclica, presentada desde la Ciudad del Vaticano, propone aplicar los principios de la Doctrina Social de la Iglesia al nuevo escenario digital y plantea que el desarrollo tecnológico debe estar subordinado al bien común y a la dignidad humana.

“En la era de la inteligencia artificial, en la que la dignidad humana corre el riesgo de ser oscurecida por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos”, sostiene León XIV en uno de los pasajes más destacados del documento.

Una encíclica centrada en la dignidad humana

A lo largo de la encíclica, el Papa insiste en una idea central: la tecnología no puede reemplazar aquello que hace única a la persona humana. Para León XIV, la sociedad debe evitar caer en un paradigma tecnocrático donde las personas se conviertan en simples engranajes de un sistema gobernado por algoritmos y decisiones automatizadas.

El documento plantea que la humanidad atraviesa una “elección decisiva”, simbolizada en dos imágenes bíblicas: la construcción de una nueva “torre de Babel”, basada en el orgullo y la deshumanización, o la reconstrucción de “Jerusalén”, entendida como una sociedad fraterna fundada en la responsabilidad compartida y el diálogo.

Según el Pontífice, el verdadero debate no pasa por aceptar o rechazar la tecnología, sino por definir qué tipo de sociedad se quiere construir en la era digital.

El poder tecnológico y la concentración en manos privadas

Uno de los ejes más fuertes de Magnifica humanitas apunta a la concentración del poder tecnológico en grandes actores privados y transnacionales.

León XIV advierte que actualmente muchas empresas tecnológicas poseen recursos e influencia superiores a los de numerosos Estados, lo que dificulta controlar el desarrollo de la inteligencia artificial y garantizar que esté orientada al bien común.

“La tecnología no es neutral”, señala el texto, al explicar que cada herramienta digital refleja los intereses y valores de quienes la diseñan, financian y utilizan.

En ese contexto, el Papa cuestiona los modelos económicos basados exclusivamente en la eficiencia y el lucro, ya que pueden profundizar desigualdades sociales, dependencias y nuevas formas de exclusión.

Las nuevas formas de esclavitud en la economía digital

La encíclica también dedica un apartado a denunciar las condiciones laborales invisibles detrás del funcionamiento de muchas plataformas y sistemas de inteligencia artificial.

El documento menciona el trabajo de millones de personas dedicadas al etiquetado de datos o a la moderación de contenidos por salarios mínimos, así como la explotación vinculada a la extracción de minerales y tierras raras necesarias para fabricar dispositivos tecnológicos.

León XIV incluso pide perdón en nombre de la Iglesia por la tardía condena histórica de la esclavitud y advierte que ese pasado debe servir como llamado de atención frente a las nuevas formas de explotación humana que aparecen en la economía digital.

La preocupación por la inteligencia artificial en la guerra

Otro de los puntos más contundentes del texto aparece en relación con el uso militar de la inteligencia artificial.

El Papa advierte que la automatización de decisiones bélicas puede reducir el control humano sobre los conflictos y facilitar el recurso a la violencia.

“No existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable”, afirma el Pontífice.

La encíclica sostiene que nunca debe delegarse en sistemas artificiales la decisión sobre la vida y la muerte, y reclama acuerdos internacionales para limitar la carrera tecnológica militar y proteger a la población civil.

El llamado a construir un código ético global

León XIV reconoce que la inteligencia artificial puede aportar avances importantes en múltiples áreas, pero insiste en que esas herramientas carecen de conciencia moral, empatía y capacidad afectiva.

Por eso, reclama la creación de marcos regulatorios internacionales y un código ético global basado en criterios de justicia social y responsabilidad compartida.

Además, alerta sobre el impacto ambiental de las nuevas tecnologías, debido al enorme consumo de energía y agua necesario para sostener infraestructuras digitales y sistemas de procesamiento de datos.

La encíclica concluye con un llamado a construir una “civilización del amor”, donde la tecnología esté verdaderamente al servicio de la dignidad humana, la justicia y la paz.

Te puede interesar