2026-06-02

Entrevista

Preocupación por la posible derogación de la Ley de Etiquetado Frontal: “Es una herramienta valiosa”

La directora del Observatorio Alimentario Nutricional de la Facultad de Medicina aseguró que la normativa permite identificar rápidamente productos con excesos de azúcares, grasas, sodio y calorías.

La intención del Gobierno nacional de avanzar con la eliminación de la Ley de Etiquetado Frontal volvió a encender el debate entre especialistas, organizaciones de la sociedad civil y entidades vinculadas a la salud pública. En ese contexto, la directora del Observatorio Alimentario Nutricional de la Facultad de Medicina, Lorena Lázaro Cuesta, expresó su preocupación por los proyectos que buscan dejar sin efecto una normativa que considera fundamental para la protección de los consumidores.

Durante una entrevista con Radio Brisas, la especialista recordó que la ley, aprobada por el Congreso en 2021, introdujo el sistema de sellos negros de advertencia en alimentos y bebidas que presentan excesos de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales o calorías, permitiendo que los consumidores accedan a información clara y visible al momento de realizar sus compras.

Actualmente, desde el Gobierno nacional se analiza reemplazar este esquema por otro modelo de rotulado, aunque previamente buscaría avanzar con la derogación de la legislación vigente.

Frente a esta situación, Cuesta aseguró que existe una fuerte preocupación dentro del ámbito sanitario.

“Es una preocupación de más de 300 organizaciones e instituciones. Hay dos proyectos de ley; uno de ellos plantea derogar una ley que tiene un alto impacto sanitario”, sostuvo.

La especialista remarcó que el alcance de la normativa va mucho más allá de la colocación de sellos en los envases. “Es una política pública integral. Propone el etiquetado frontal, regula los entornos escolares y limita la publicidad y el patrocinio de productos nocivos para la salud”, explicó.

Según indicó, si bien siempre es posible analizar y mejorar políticas públicas, los profesionales de la salud consideran que la legislación argentina se convirtió en una referencia para otros países de la región.

“Los profesionales creemos que esta ley es un modelo para el resto de la región porque permite que los consumidores identifiquen de manera rápida y clara qué productos tienen determinados excesos”, afirmó.

Uno de los principales argumentos de quienes defienden la continuidad de la ley es que brinda información sencilla y accesible en un contexto donde los hábitos alimentarios y el aumento de enfermedades vinculadas a la mala alimentación representan una creciente preocupación sanitaria.

En ese sentido, Cuesta destacó que existe evidencia sobre la utilidad de la herramienta y su impacto en las decisiones de compra.

“Es una herramienta práctica, valiosa y útil. Hay evidencias de que el consumidor accede a esa información de manera cotidiana. La ley vigente les permite contar con más información para definir sus productos de compra”, señaló.

El debate sobre el futuro del etiquetado frontal promete ocupar un lugar destacado en la agenda pública durante los próximos meses. Mientras algunos sectores impulsan cambios en el sistema actual, organizaciones científicas, profesionales de la salud y entidades vinculadas a la nutrición advierten que una eventual derogación podría representar un retroceso en materia de información al consumidor y prevención de enfermedades relacionadas con la alimentación.

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