El sector azucarero pidió en Diputados una nueva ley de biocombustibles y alertó sobre cambios impositivos
La situación actual de la industria azucarera fue analizada en una reunión plenaria informativa de las comisiones de Comercio y de Pequeñas y Medianas Empresas de la Cámara de Diputados, donde empresarios y referentes del sector expusieron sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta la actividad.
Durante el encuentro, presidido por los diputados nacionales Juan Fernando Brügge y Pablo Farías, el presidente del Centro Azucarero Argentino, Jorge Luis Feijóo, sostuvo que es “indispensable” contar con una nueva ley de biocombustibles.
Según explicó, la normativa vigente limita las posibilidades de inversión y de sustitución de combustibles importados. En ese marco, manifestó su respaldo a una iniciativa impulsada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, junto a otros senadores, al considerar que promueve el crecimiento, la competitividad y la transición energética.
Feijóo también expresó preocupación por proyectos legislativos que buscan modificar el régimen de Impuestos Internos para bebidas analcohólicas, al entender que podrían perjudicar a la producción azucarera al incrementar la carga tributaria sobre productos elaborados con azúcar y favorecer alternativas elaboradas con mosto de uva.
Un sector que sostiene empleo, exportaciones y consumo interno
El gerente general de Ingenios de Tucumán, Martín Franzini, realizó un análisis del mercado internacional y destacó que Argentina mantiene niveles de competitividad favorables pese al complejo contexto global.
“Estamos en un momento duro del mercado mundial”, señaló, aunque remarcó que el país presenta costos competitivos en comparación con otros productores durante los últimos años.
Franzini destacó además el peso del mercado interno, al señalar que el consumo nacional ronda los 36 kilos de azúcar por habitante al año, ubicándose por encima de numerosos países y cerca de los niveles registrados en economías como Brasil y Estados Unidos.
En materia comercial, indicó que las exportaciones se mantienen en torno a las 600 mil toneladas anuales, mientras que la estructura actual de la industria se distribuye en un 50% destinado al mercado interno, 25% a exportaciones y 25% a producción de etanol.
Por su parte, la directora ejecutiva de la Compañía Azucarera Los Balcanes, Catalina Rocchia Ferro, destacó la capacidad de adaptación del sector y aseguró que la actividad genera 50 mil puestos de trabajo en el Norte argentino.
Energía renovable y soberanía energética, los ejes de futuro
Durante el plenario, los expositores coincidieron en destacar el potencial de los biocombustibles y de las energías renovables como motores de crecimiento para la actividad.
Rocchia Ferro afirmó que el desarrollo de los biocombustibles contribuye a la soberanía energética, permite sustituir importaciones y genera un impacto positivo en la balanza comercial. Además, consideró que la articulación entre el sector público y el privado resulta clave para atraer nuevas inversiones.
En la misma línea, el titular de Seaboard Energías Renovables y Alimentos, Juan José Sörös, puso el foco en la cogeneración energética a partir de la caña de azúcar.
El empresario explicó que este sistema permite obtener simultáneamente energía térmica y eléctrica a partir de una misma fuente, transformando residuos agrícolas en energía aprovechable. Según sostuvo, se trata de una alternativa que genera beneficios ambientales, económicos y operativos, además de aportar valor agregado a la cadena productiva.
Los expositores coincidieron en que el fortalecimiento del marco regulatorio y la promoción de nuevas inversiones serán determinantes para el futuro de una actividad considerada estratégica para las economías regionales del norte argentino.