Por qué bajó el consumo de carne vacuna en Argentina, según la Cámara de la Carne
El consumo de carne vacuna en Argentina registró una de las caídas más importantes de las últimas dos décadas y desde la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) atribuyeron el fenómeno a una combinación de factores productivos y económicos.
En diálogo con Radio Brisas, el presidente de la entidad, Miguel Schiariti, explicó que la situación actual no responde a medidas gubernamentales recientes sino a problemas climáticos que afectaron fuertemente la producción ganadera en los últimos años.
Según detalló, durante 2023 una prolongada sequía impactó en el ciclo reproductivo del ganado, provocando una disminución cercana a los 350 mil terneros. A esto se sumaron las inundaciones registradas en 2024 y 2025, que afectaron millones de hectáreas productivas y profundizaron las dificultades del sector.
“Entre los últimos diez años perdimos alrededor del 6% del stock ganadero y hoy faltan unos 700 mil terneros en el sistema productivo”, sostuvo Schiariti.
El dirigente recordó además que la ganadería es una actividad de largo plazo y que recuperar la cantidad de cabezas perdidas puede demandar entre tres y cuatro años. “No es un Excel. El productor puede hacer muchas cosas, pero no puede evitar una sequía o ponerle un paraguas al campo para que no se inunde”, graficó.
Respecto a los precios, indicó que actualmente los valores de la hacienda se encuentran en niveles razonables para la producción, aunque advirtió que el sector necesita herramientas financieras que permitan afrontar los riesgos propios de la actividad.
Por otra parte, Schiariti señaló que la caída del consumo también está vinculada al poder adquisitivo de las familias. En ese sentido, afirmó que cada vez más consumidores reemplazan la carne vacuna por alternativas más económicas.
“Hoy con el valor promedio de un kilo de carne vacuna se pueden comprar cuatro kilos de pollo o tres kilos de carne de cerdo. La decisión final no la toma el consumidor, la toma el bolsillo”, afirmó.
Desde CICCRA consideran que el escenario actual refleja tanto las dificultades productivas acumuladas por los fenómenos climáticos como el impacto de la situación económica sobre los hábitos de consumo de los argentinos.