Pedro Ribeiro, el hombre que hizo de la memoria caboverdiana un legado vivo en Mar del Plata
La historia de Mar del Plata también se escribió con el aporte de comunidades inmigrantes que dejaron una profunda huella en la identidad de la ciudad. Entre ellas se encuentra la colectividad caboverdiana, cuya memoria y tradiciones tuvieron durante décadas un incansable difusor: Pedro Ribeiro, hijo del inmigrante Manuel Ribeiro y uno de los principales impulsores de la cultura caboverdiana en la ciudad.
Invitado al estudio de Radio Brisas, junto al periodista Eduardo Zanoli, Ribeiro compartió anécdotas familiares, repasó el origen de la comunidad y reivindicó el legado de quienes llegaron desde el archipiélago africano de Cabo Verde para construir una nueva vida en la costa atlántica.
Los primeros caboverdianos que llegaron a Mar del Plata
Durante la entrevista, Ribeiro recordó que los primeros inmigrantes arribaron convocados por el empresario Peralta Ramos Coelho de Meireles para desempeñarse como bañeros y guardavidas.
"Vinieron a salvar vidas", resumió al explicar que muchos de ellos trabajaban a lo largo de las playas marplatenses bajo la órbita de la entonces Subprefectura, convirtiéndose en excelentes nadadores y referentes del cuidado costero.
También evocó la vida de aquellas primeras familias que se instalaron en sencillas casillas de madera en la zona del Puerto y el barrio San Martín, muchas de las cuales aún permanecen en pie como parte del patrimonio urbano.
Un puente permanente con Cabo Verde
Ribeiro relató que tuvo la posibilidad de viajar en dos oportunidades a Cabo Verde para participar de encuentros internacionales de descendientes de inmigrantes.
Aquel viaje le permitió conocer el pueblo donde había nacido su abuelo y reencontrarse con parte de la historia familiar.
"Fue un sueño conocer la casa de mi abuelo", recordó emocionado.
Desde entonces impulsó numerosas actividades culturales, encuentros musicales y espacios de difusión para mantener viva la identidad caboverdiana en Mar del Plata.
Además de su tarea como referente cultural, Ribeiro desarrolló una intensa actividad deportiva durante gran parte de su vida.
Fue atleta, ciclista y pentatleta, disciplinas que continúa practicando. Incluso adelantó que para celebrar sus próximos 87 años recorrerá 87 kilómetros en bicicleta.
La música también ocupa un lugar central en su historia. Durante la entrevista interpretó, junto al saxofonista César Fernández, obras del repertorio tradicional caboverdiano, como homenaje a la cantante Cesária Évora y a los compositores de las islas.
"Sin fronteras ni banderas"
Al recordar su doble pertenencia entre Argentina y Cabo Verde, Ribeiro dejó una reflexión que sintetiza buena parte de su trayectoria.
"El hombre tiene que ser ciudadano del mundo, sin fronteras ni banderas", afirmó.
Con esa mirada, continúa promoviendo la memoria de una comunidad que fue protagonista silenciosa del crecimiento de Mar del Plata y que hoy forma parte del patrimonio cultural de la ciudad.