Nuevo robo de medidores de agua en el microcentro de Mar del Plata
Un nuevo episodio de robo de medidores de agua volvió a registrarse en el microcentro de Mar del Plata, donde delincuentes sustrajeron varios dispositivos instalados en frentes de comercios y viviendas, provocando una importante pérdida de agua potable.
La situación fue advertida por un oyente de Radio Brisas, quien alertó sobre el inconveniente. Al llegar al lugar, el móvil de la emisora constató que en calle Córdoba, entre Belgrano y Rivadavia, un medidor había sido robado y del caño salía una gran cantidad de agua que corría por la calzada como un pequeño arroyo hasta la esquina.
A pocos metros de allí, sobre Rivadavia al 2500, el panorama se repetía. Dos medidores ubicados uno junto al otro habían sido sustraídos y de ambas conexiones brotaba abundante agua que se perdía en dirección a la calle Santiago del Estero.
Los comercios ubicados en esa cuadra manifestaban su preocupación, ya que la falta de los medidores podría derivar rápidamente en la interrupción del suministro de agua. Entre los locales afectados se encuentran una casa de telefonía celular y un comercio de indumentaria, mientras que en uno de los edificios funciona un negocio de moda en el primer piso.
No se trata de un hecho aislado. Según se recordó durante la cobertura, el martes también se registró un robo de medidores en la esquina de Luro e Hipólito Yrigoyen, donde los propietarios de un café encontraron una importante pérdida de agua al abrir el local.
La reiteración de estos episodios refleja una modalidad delictiva que afecta tanto a comerciantes como a vecinos, además de generar un considerable desperdicio de agua potable y costos adicionales por las reparaciones.
El valor del bronce, detrás de los robos
Los delincuentes suelen sustraer los medidores o las piezas de bronce que forman parte de las conexiones domiciliarias para luego vender ese material como chatarra.
Con el objetivo de desalentar este tipo de delitos, en los últimos años comenzó la colocación de medidores fabricados con materiales plásticos, que poseen menor valor de reventa. Sin embargo, los robos continúan registrándose y, en muchos casos, los daños terminan provocando pérdidas de agua hasta que personal de OSSE logra intervenir.
En la zona afectada existen cámaras de seguridad privadas y se presume que también hay dispositivos de monitoreo urbano, por lo que las imágenes podrían ser analizadas para intentar identificar a los autores del hecho.