La trata de personas sigue siendo uno de los delitos más difíciles de combatir a nivel global
Cada 30 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Trata de Personas, una fecha impulsada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para concientizar sobre este grave delito y promover la protección de los derechos de las víctimas en todo el mundo.
La trata de personas es considerada un delito pluriofensivo que afecta la libertad, la dignidad y los derechos fundamentales de quienes la padecen. Además, su verdadera dimensión resulta difícil de establecer debido a que las redes criminales operan de manera clandestina.
Según una estimación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) difundida en 2024, la trata de personas genera ganancias cercanas a los 236 mil millones de dólares anuales, lo que la convierte en una de las actividades ilícitas más lucrativas a nivel mundial.
La fecha fue proclamada por la Asamblea General de la ONU el 18 de diciembre de 2013, mediante la Resolución A/RES/68/192, y su primera conmemoración se realizó en 2014.
Cada año, la jornada busca fortalecer la prevención de este delito, mejorar la identificación y asistencia a las víctimas y reforzar el compromiso de los Estados para combatir la impunidad de las organizaciones dedicadas al tráfico de personas.
La conmemoración también invita a la sociedad a informarse, denunciar situaciones sospechosas y contribuir a la construcción de redes de protección que permitan prevenir este delito y garantizar el acceso a la justicia para las víctimas.