viernes 11 de septiembre de 2026
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Entrevista

Una científica marplatense fue premiada por una innovación que apunta a reducir el uso de plásticos

En diálogo con Radio Brisas, la investigadora del CONICET y la UNMDP habló acerca del proyecto que aprovecha residuos orgánicos de la industria de bebidas para producir biomateriales sustentables.
viernes 11 de septiembre de 2026

La investigadora marplatense Melina Nisenbaum, doctora en Ciencias Biológicas e investigadora del CONICET en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), fue distinguida con la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2026, donde obtuvo el reconocimiento en la categoría Junior.

Nisenbaum fue premiada por su proyecto “Proceso de biofabricación de celulosa bacteriana a partir de residuos industriales para la producción de biomateriales flexibles sustitutos de plásticos sintéticos”, una iniciativa que propone transformar residuos orgánicos provenientes de procesos industriales en materiales sustentables que puedan reemplazar a los plásticos flexibles tradicionales.

La investigadora habló este viernes con Radio Brisas y explicó que uno de los principales objetivos del desarrollo es lograr que los avances científicos puedan llegar al sector productivo.

“Estos proyectos están apuntados a la industria. Nuestro interés es poder vincularnos con el sector socioproductivo y poder ofrecer soluciones a la medida de cada empresa”, señaló.

De residuos industriales a biomateriales

El proyecto parte de la problemática vinculada a la gran cantidad de residuos orgánicos que generan distintas industrias y que, en muchos casos, todavía no cuentan con alternativas de aprovechamiento a escala industrial.

“Hay muchos residuos industriales. Yo trabajo con los residuos de la industria de bebidas, que son orgánicos y podrían compostarse, pero acá no hay compostaje industrial en general. Estos residuos siguen siendo desaprovechados”, explicó Nisenbaum.

Frente a esta situación, la propuesta busca aprovechar esos desechos como materia prima para obtener celulosa bacteriana, un biomaterial con características que permiten pensar en diferentes aplicaciones, entre ellas la elaboración de materiales flexibles que puedan sustituir productos fabricados a partir de plásticos sintéticos.

La clave del desarrollo está en la biofabricación. A través del trabajo con comunidades de microorganismos, los investigadores utilizan residuos de bajo valor como fuente de alimentación para determinadas bacterias, que producen celulosa bacteriana.

De esta manera, un residuo que actualmente puede terminar descartado se convierte en materia prima para generar un nuevo producto con potencial industrial. El proceso apunta así a combinar el tratamiento y aprovechamiento de residuos con la generación de materiales de mayor valor agregado.

Una apuesta a la economía circular

Además de reducir el volumen de residuos desaprovechados, la investigación busca avanzar en una alternativa que permita disminuir el uso de plásticos sintéticos y generar nuevos procesos productivos bajo los principios de la economía circular.

El objetivo es consolidar una plataforma tecnológica que pueda ser transferida al sector productivo y adaptarse a las necesidades de distintas empresas. En ese sentido, el desarrollo busca fortalecer una cadena regional de biofabricación a partir del aprovechamiento de recursos que actualmente son considerados residuos.

La iniciativa combina investigación científica, innovación y sustentabilidad con el objetivo concreto de convertir residuos industriales en nuevos biomateriales y avanzar hacia alternativas que permitan reducir la dependencia de los plásticos sintéticos.