Llamativo cruce entre Sandra Pettovello y Alejandro Álvarez por el trabajo doméstico
Un llamativo intercambio entre la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el subsecretario de Políticas Universitarias de la Nación, Alejandro Álvarez, se produjo en redes sociales a partir de una publicación de Naciones Unidas sobre el trabajo doméstico no remunerado.
El organismo internacional había difundido un mensaje en el que destacó que “el trabajo doméstico es trabajo” y planteó que cocinar, limpiar y cuidar son tareas esenciales para el funcionamiento de los hogares, aunque continúan recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres.
Álvarez respondió a la publicación de Naciones Unidas con una enumeración de distintas tareas que, según planteó, forman parte del trabajo doméstico masculino no remunerado.
Bajo el hashtag #TrabajoDomesticoMasculinoNoRemunerado, el funcionario comenzó con una frase irónica: “Les faltó la lista (incompleta) de #TrabajoDomesticoMasculinoNoRemunerado”.
A partir de allí, elaboró una extensa lista de actividades vinculadas con el mantenimiento del hogar y otras responsabilidades familiares.
Entre ellas incluyó trabajos de plomería, electricidad, carpintería, albañilería, pintura y jardinería, además de tareas relacionadas con el mantenimiento del automóvil, tecnología y reparaciones domésticas.
También mencionó actividades como cambiar cerraduras, reparar puertas, cambiar vidrios, colocar burletes y asumir tareas vinculadas con la seguridad y el traslado de hijos, hijas y amigos.
El funcionario cerró su publicación con un “Etc etc etc”, dejando planteada su crítica a la forma en que Naciones Unidas presentó la distribución de las tareas domésticas.
La respuesta de Sandra Pettovello
La publicación de Álvarez recibió una respuesta directa de su jefa, Sandra Pettovello, que intervino en el intercambio con un breve comentario cargado de ironía.
“Algunas hacemos todo profe…”, escribió la ministra, en respuesta al extenso listado publicado por el subsecretario de Políticas Universitarias.
La frase rápidamente llamó la atención por tratarse de un intercambio entre dos funcionarios del Gobierno nacional y por introducir una mirada diferente sobre la discusión acerca de la distribución de las tareas dentro del hogar.