2026-10-03

After News

Operación Retorno: el tablero político que se sacude en Mar del Plata

Tras diez meses de interinato de Agustín Neme, Guillermo Montenegro retoma su despacho impulsado por la agenda de seguridad. Los entretelones de una decisión hermética, el impacto en la oposición y el nuevo escenario de cara al año electoral.

El jueves por la noche llegó un mensaje al teléfono de Agustín Neme: “Quiero que nos juntemos mañana temprano”. El remitente de ese pedido era Guillermo Montenegro, quien solo expresó eso y no agregó nada más.

Neme, todavía enojado por lo que había ocurrido con la decisión de la Confederación Argentina de Básquetbol de no venir a jugar las ventanas eliminatorias a la ciudad de Mar del Plata en noviembre, contestó que sí y puso hora para el encuentro. No pidió más información y comenzó a pensar posibles escenarios de la futura reunión, aunque imaginaba que el rumor que sonó durante los diez meses de su gestión como interino se iba a hacer realidad.

Cuando Guillermo Montenegro envió el mensaje, la vuelta a la intendencia del partido de General Pueyrredón estaba tomada y solo faltaba el encuentro con su suplente para comentarle la noticia.

Antes del mediodía ya estaba todo cocinado; solo restaba ordenar los detalles e imaginar cómo se iba a comunicar, pero el anuncio nunca fue oficial. Desde el entorno de Montenegro comenzaron a filtrar la información y a media tarde ya se podía leer en algunos portales de política que, “por la ola de delitos”, el exjuez y actual senador provincial volvía a su despacho en Luro e Irigoyen.

Desde el círculo más cercano le dijeron que no tenía que volver, pero “el Gordo” no estaba pidiendo una opinión: solo estaba comunicando la noticia y la historia ya estaba definida.

“Vuelve porque siente que tiene las herramientas que se necesitan para afrontar el problema de seguridad de la ciudad, no está en contra de Agustín”, confió a este medio un hombre muy cercano a Montenegro, quien sigue sosteniendo que no era el momento, pero aseguró que va a estar con él en la privada, cuando el regreso ya sea un hecho.

No hubo ni un solo comunicado oficial, no hubo un posteo en X de ninguno de los protagonistas; sí confirmaciones de ambos y de su entorno de que la vuelta se concreta para dar por finalizado el interinato de Agustín Neme.

Neme, la tarde anterior, se había juntado con el superintendente de Seguridad Región Atlántica de la Policía Bonaerense, comisario mayor Dante Pérez Bianchi, para analizar cómo venía la tarea de mayor presencia de la fuerza en el territorio. En ese encuentro, ni se imaginaba lo que se venía.

El informe de Mar del Plata Entre Todos, presentado la semana anterior, expuso la percepción social de los habitantes del partido de General Pueyrredón sobre la inseguridad y los números fueron demoledores. Pero también es cierto que se habían aplacado las convocatorias en los barrios y las manifestaciones en redes; asimismo, las acciones tomadas con la salida de Cristian Fontana y la llegada de Valerio Gallo pusieron a la problemática en alerta amarilla, bastante por debajo del rojo de las semanas críticas atravesadas durante la primera quincena de agosto de este año.

Ahora hay que esperar que lo administrativo siga su curso. Montenegro va a presentar su licencia al cargo de senador provincial el lunes en La Plata, el martes hay sesión donde deberá ser tratada y luego tienen que notificar al Honorable Concejo Deliberante del partido de General Pueyrredón su vuelta. No necesita otro tratamiento más, ni ningún tipo de autorización de parte del cuerpo deliberativo para regresar.

Si todo va por los canales normales, el miércoles 7 de octubre, Guillermo Montenegro va a convocar a una conferencia de prensa para explicar el motivo de su vuelta.

Comencemos ahora a compartir algunas posibles lecturas de la noticia política que convulsiona a Mar del Plata en este fin de semana.

El motivo oficial que Montenegro esgrime para regresar a su cargo es que se necesita otro tipo de conducción ante los problemas de seguridad, y que él sabe que tiene las herramientas para llevar adelante esa tarea. Primero, porque la seguridad siempre fue su fuerte; segundo, porque fue en el único ítem en el que no confrontó con la provincia de Buenos Aires y mantuvo una excelente relación con Sergio Berni y Javier Alonso —incluso en reuniones públicas y con foto—; y tercero, porque tiene peso propio para “plantarse” ante cualquiera.

La otra mirada que podemos aportar es que la figura de Montenegro había perdido mucha visibilidad en la Legislatura bonaerense, y que esa postura de “no lugar” en la política es cruel. En un año electoral eso puede ser lapidario para cualquiera, incluso para “el Gordo”, que es uno de los políticos con mayor nivel de conocimiento en la ciudad y que no puede reelegir su cargo de intendente.

“Tendrá que explicar a los marplatenses por qué se fue y por qué volvió”, así de contundente fue el análisis de la consultora y titular de Management & Fit, Mariel Fornoni, en diálogo con Radio Brisas en la tarde de ayer.

“Si te corrés de un lugar y hay otro que está a cargo, le tenés que poder dar el poder para que tome las decisiones y, cuando eso está a medias, en general las cosas no terminan de funcionar”, agregó Fornoni sobre el regreso de Guillermo Montenegro.

En ese doble comando que menciona la analista estaba Agustín Neme, quien llegó al cargo por su lugar de primer candidato a concejal en la elección de 2023. Desde septiembre del año pasado ya sabía que le iba a tocar reemplazar a Montenegro; lo que no sabía era que iba a ser un interinato y que ese pedido de licencia iba a ser la sombra de cada acto o elección durante su período.

Fue obediente, habló de “la ciudad del sí” para sostener el mismo discurso e intentó poner su impronta en algunos temas, como recuperar la presencia del municipio en el metro cuadrado con el bacheo exprés y las luces led. “Yo tengo que estar cerca de los vecinos, ahí me va bien”, explicaba luego de cada recorrida por algún barrio puntual.

Hoy está en el peor de los escenarios posibles porque, si la voz oficial del regreso es una mayor capacidad para atacar un problema, expone una incapacidad del reemplazado, por más vueltas que se le quieran dar al asunto.

Nunca vamos a saber si esta última postura de Neme, enfrentando a Carlos Bianco —jefe de Gabinete del gobernador Axel Kicillof— y a algunas decisiones administrativas, no aceleró el regreso cuando parecía que el rumor estaba más acallado.

En fin, Neme se va a tomar una licencia con el regreso de Montenegro y luego resolverá si vuelve o no a su banca.

¿Qué escenario político abre este regreso?

En la oposición servirá para instalar la idea de los pasos fallidos, sosteniendo la teoría de que “si él es el indicado”, para qué se fue y por qué dejó a la ciudad “sin su mejor hombre” los últimos diez meses.

El concejal Juan Manuel Cheppi, del Frente Renovador, ya se expresó por medio de las redes: “Se fue de la ciudad para ponerse el buzo violeta y no consiguió nada para los marplatenses”.

Desde el PJ, y con el hecho consumado, se van a preguntar: “¿Cuántas licencias se quiere tomar? ¿Siempre se quiere seguir asegurando un cargo?”, en referencia al trámite administrativo que va a solicitar Montenegro el lunes en el Senado provincial para que le autoricen su período de salida de la banca que ocupa.

Acción Marplatense, el enemigo preferido de Neme, ya había pedido que “vuelva el que se fue a hacerse cargo”, pero va a continuar hablando de abandono y de coherencia.

Se abre un universo nuevo con los aliados y los espacios políticos que hoy ocupan un lugar en el gabinete municipal.

Primero y principal, si Agustín Neme llegaba a julio del año que viene en su cargo, iba a querer jugar en la elección; no hubiese tenido tanto peso, pero desde el despacho municipal se sumaba un actor.

Maxi Abad recupera a su principal socio político en el “modelo Mar del Plata” y algunos creen que también era el predilecto para la sucesión de gobiernos no peronistas. Por lo pronto, Abad no estaba al tanto de este regreso y, encima, lo agarró en Vigo, España, participando de una de las ferias de pesca más importantes del mundo.

Dejamos un dato: si el nuevo secretario de Obras y Planeamiento, por la salida de Jorge Guasa Gonzales, es un hombre del senador nacional, nos vamos a enterar de que la relación sigue intacta. Vuelve a sonar Marcelo “Pocho” Lacedonia.

Con LLA y la figura de Alejandro Carrancio, todo sigue su cauce. Lo que sí fue extraño es que el diputado nacional decidió publicar ayer una foto con la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, con este texto: “Hace unos días me reuní con la ministra para trabajar medidas y coordinar acciones para nuestra ciudad”.

Si el mismo Carrancio confirma que la reunión fue hace un tiempo, por qué eligió hacerla pública ayer, el mismo día en el que él ya sabía que Montenegro regresaba a la intendencia.

Al margen de las conjeturas y los análisis, la semana que viene Mar del Plata tendrá un cambio que mueve el tablero y, desde ahí, se esperan acciones concretas para problemas concretos.

 

Por Adrián Barbarulo

 

 

Imagen generada con IA

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