El contexto económico desafía a los clubes más importantes de Mar del Plata
Hasta los clubes más importantes de Mar del Plata se ven desafiados por el contexto económico argentino. Y si bien existen complejidades, las instituciones continúan brindando un servicio de excelencia y obteniendo importantes logros a nivel competitivo, según compartieron con Infobrisas.com tres de los grandes escudos locales, que además tienen al color verde como estandarte.
Tanto Kimberley como Once Unidos y San Ignacio son entidades de renombre, con enorme trayectoria y un día a día marcado por la permanente actividad de formación y competición. En los tres casos, durante los últimos años, el objetivo fue mantener la calidad de sus servicios, pero con una cuota accesible para las familias.
Un dato favorable de estas instituciones al momento de analizar su funcionamiento es que, al ser sociedades civiles, están conformadas por socios que, en muchos casos, ponen mucho más que una cuota. En pocas palabras, son el motor que permite mantener vigente la actividad y el sentido de pertenencia que las caracteriza.
Mientras dos de las entidades a las que contactó este medio ofrecen un abanico amplio de actividades, la tercera encarna un rol social y deportivo bien definido, así como la intención de sumar cada vez más personas. Todas tienen cosas en común, pero también una identidad marcada que las llevó a donde están ahora.
Once Unidos: el club de las familias
Fundado el 1 de abril de 1940, el Club Atlético Once Unidos es hoy una institución con diversas opciones que van desde zumba hasta natación competitiva, con sus tradicionales instalaciones de Falkner 5220, que año tras año fueron sumando infraestructura.
"Las actividades principales del club son las de natación, porque abarca desde bebés recién nacidos con matronatación hasta acuagym para tercera edad. Hay pileta escuela, equipos, federados y muchísimas clases de natación en cuatro piletas", expresaron ante Infobrisas.com.
También señalaron que "sin dudas, la actividad más grande es natación, que tiene más de 3000 socios. En segundo lugar está el gimnasio, y dentro de él hay funcional, pilates y spinning. Y en cuanto a deportes federados, obviamente se destacan fútbol, vóley y gimnasia artística, con el espacio nuevo y una buena cantidad de socios".
Ante la consulta acerca de una posible expansión en la oferta, desde Once Unidos remarcaron que "es difícil incorporar actividades nuevas, al no tener horarios centrales libres. Tenemos algunas propuestas de hockey sobre patines y una escuelita de golf, pero nada concreto".
Respecto a la coyuntura económica, afirmaron que "no es fácil" transitarla, "sobre todo porque se nota en la gente, que cada vez tiene menos dinero y claramente una actividad deportiva es algo prescindible. Entonces, muchas veces, una de las primeras cosas que una familia deja cuando el bolsillo no ayuda es una actividad deportiva".
"Fundamentalmente, creemos que este se caracteriza por ser un club económico. Las actividades son relativamente baratas y accesibles cuando comparamos con otros clubes. Eso hace que colaboremos para que los socios no se den de baja por motivos económicos, o por lo menos en un porcentaje".
Once Unidos tiene actualmente 10.500 socios, algo que la convierte en una de las instituciones más grandes de Mar del Plata en ese sentido. No obstante, desde la dirigencia aclararon ante este medio que aumentar esa cifra representa un desafío muy difícil.
"Es un número que se mantiene en los últimos años. Y si bien no ha crecido, que era un factor que se venía manteniendo a lo largo de varios años, sí es importante que se mantenga. Estamos entre 10.500 y 10.600 socios", reafirmaron.
Otro punto consultado fue el de la morosidad y la dificultad de las familias para abonar una cuota. Al respecto, ratificaron que "el club se caracteriza por ser accesible desde lo económico. Cuando uno compara con otros clubes, gimnasios o piletas, el club normalmente suele ser más barato o, como mucho, está en la misma línea".
"Tenemos un sistema de becas muy bien organizado por el cual, cuando algún socio o familia tiene dificultades para continuar pagando la cuota, tiene la posibilidad de pedir una beca", añadieron.
Asimismo, consideraron crucial "que un tema económico no sea un motivo de baja. En los últimos años pudimos mantener la cantidad de socios, con lo cual no recortamos ningún servicio y estamos encarando algunos proyectos nuevos importantes. Dentro de todo, estamos bien".
San Ignacio: el corazón del rugby y el hockey
Su sede social se encuentra ubicada en Gaboto y Triunvirato, en zona Puerto, y su sede deportiva está ubicada en el barrio Valle Hermoso, más precisamente en la calle 4 Nº178.
A diferencia de Once Unidos, San Ignacio cuenta actualmente con 500 socios. Sin embargo, se trata de un dato comparativo meramente referencial, ya que la naturaleza de ambos clubes es muy diferente.
"Somos un club de rugby. Pertenecemos a la Unión de Rugby de Mar del Plata (URMdP) y contamos con todas las categorías de rugby masculino y femenino. Tenemos un acuerdo con IAE Club para que su actividad de hockey la desarrollen en nuestro campo deportivo. Con eso buscamos incrementar la oferta deportiva para toda la familia", destacaron en diálogo con Infobrisas.com.
Mientras instituciones con miles de socios tienen otras posibilidades para manejar situaciones de mora o déficit, este club apela a la buena administración general, pero también al apoyo permanente de las familias.
"El retraso en el pago de cuotas sociales y el incremento en las becas otorgadas nos impulsa a generar recursos extraordinarios con acciones que ya son típicas en los clubes, como la venta de alimentos y otros productos en fechas especiales, la realización de eventos familiares y la rifa anual", puntualizaron.
En cuanto a la masa societaria, aseguraron que "hace unos años que mantenemos esa cantidad, aunque necesitamos incrementar la cantidad de jugadores en rugby infantil. Antes de la pandemia veníamos sumando año a año y a partir de ahí comenzamos a decrecer".
También destacaron la necesidad de "generar recursos extraordinarios que ayudan al club en general y a los socios en particular, ya que algunas de estas acciones generan esos recursos extraordinarios, recursos en forma individual que se utilizan para solventar viajes durante los torneos y giras al comienzo o cierre del año".
"Tenemos más del 20% de nuestra masa societaria que trabaja en el club ad honorem y eso nos permite seguir creciendo de manera sostenida y mejorando notablemente la infraestructura. Estamos preparados para sumar socios y agrandar la familia verde".
Kimberley: el legado del "Dragón"
El Club Atlético Kimberley es conocido nacional e internacionalmente por sus logros en el fútbol, a lo largo de una extensa vida que comenzó en 1921. Pero con el paso del tiempo, esta entidad sumó el básquet como su otro caballito de batalla, además de la natación y un compromiso claro con la educación de excelencia que se ve reflejado, por ejemplo, en el jardín de infantes "El Dragoncito Verde".
"Las actividades principales son fútbol, básquet y natación. Se está desarrollando como novedad el centro cultural Kimberley con diferentes propuestas artísticas como canto, danza, acrobacia en telas y zumba", expresaron ante Infobrisas.com.
En la actualidad, el "Dragón" cuenta con su sede en la avenida Independencia 3030 y con su predio en la intersección de las avenidas Polonia y Vértiz, donde se encuentra el estadio José Alberto Valle. Ese recinto es la casa del equipo de fútbol, que compite en el Torneo Federal A y ansía ascender a la Primera Nacional.
Desde el club aseguraron que hay "mucho entusiasmo" tanto con el fútbol como con el básquet. En este segundo deporte, la institución milita en el Torneo Prefederal.
Como el resto de los clubes, tanco grandes como chicos, Kimberley debe gestionar sus recursos de una forma eficiente para conservar su masa societaria sin perder la calidad de sus servicios ni sus intenciones claras de triunfar en lo competitivo.
"Es importante administrar el club considerando la realidad económica. Sobretodo equilibrando las cuotas de nuestras actividades".
Según manifestaron ante este medio, "hay aproximadamente 2500 socios. Durante los últimos dos años se nota una baja en la cantidad de gente por actividad, sobre todo en el natatorio".
El valor de los clubes marplatenses
Las tres entidades que contactó Infobrisas.com tienen varios puntos en común: destacada trayectoria, dedicación permanente, formación de calidad y un indudable sentido de pertenencia, además del detalle llamativo del color verde en sus escudos. Sin embargo, cada uno tiene su impronta y una asombrosa facilidad para ubicar su rol dentro de la sociedad.
"Creo que el mayor valor que tenemos desde el club para mantener una buena relación con la comunidad es el sentido de pertenencia que genera ir a un club diariamente, que tus amigos estén ahí y sentirte identificado con una institución. Eso genera un arraigo a pertenecer que es hermoso y lo sabe y lo valora mucho quien tuvo la oportunidad de crecer en un club", respondieron desde Once Unidos.
Desde allí también remarcaron que ese detalle lo observan "en muchísimos jóvenes y familias. Es un club que se caracteriza por convocar a las familias, no solamente a los más chicos, sino también a las madres y padres que hacen yoga, pilates, gimnasio, zumba y muchas otras actividades".
"Eso genera un sentido de pertenencia familiar que está muy bueno y que a lo largo de los años es cada vez más lindo. Uno comparte vivencias adentro del club que quedan para toda la vida. Desde ese lado, el club tiene una ventaja importante y tratamos siempre de aprovecharla y de reforzar ese sentido de pertenencia, que es algo que extrapola lo económico", añadieron.
En el caso de San Ignacio, si bien remarcaron sus propias virtudes, también apelaron a lo emocional: "La clave es la 'Familia Verde', que trabaja con pasión y solidaridad para seguir creciendo mientras seguimos disfrutando del club día a día".
Por último, la dirigencia de Kimberley compartió que el mayor valor que tiene el club "es el sentido de pertenencia, siendo un club familiar que ofrece actividades para todos. La calidad de enseñanza es nuestro pilar".
Con los constantes vaivenes económicos del país, la supervivencia y crecimiento de los clubes no puede explicarse de la misma forma que en una empresa o cualquier institución privada, más allá de que el contexto nunca deje de presionar.
Por lo tanto, la diferencia es que estos son actores fundamentales que incentivan el encuentro y la actividad física de forma desinteresada, aun en aquellas situaciones en las que los números puedan no mostrarse tan benevolentes como sus socios.