“Sin promo es muy difícil vender”: cómo se adaptan los comercios de Mar del Plata
En un contexto de caída del consumo, las promociones se convirtieron en una herramienta clave para los comercios de Mar del Plata que buscan concretar ventas. Los descuentos en efectivo, las cuotas con tarjeta de crédito y los beneficios bancarios ayudan a atraer clientes, aunque también reducen los márgenes de ganancia y obligan a los comerciantes a ajustar sus estrategias para sostener la actividad.
En una consulta realizada por Infobrisas a comerciantes de distintos rubros, los testimonios coincidieron en un punto: los consumidores comparan precios, esperan las fechas de descuentos y, en muchos casos, postergan las compras hasta encontrar una opción que se adapte a su presupuesto.
“Si hoy sin promo es muy difícil concretar la venta”, resumió Alejandro, dueño de Castillito, una marca de artículos para bebés y niños. Entre las herramientas que utiliza, destacó un descuento del 20% en efectivo y señaló que una de las promociones que mejor funciona entre sus clientes es la del Banco Provincia.
Sin embargo, advirtió sobre los costos que implican estas iniciativas para los negocios. “A los comercios nos matan con los costos”, sostuvo en referencia a los beneficios bancarios. Según explicó, aumentar demasiado los precios tampoco es una alternativa, porque los clientes dejan de comprar.
El comerciante indicó que, en lo que va de octubre, las ventas de su negocio registraron una caída del 30%. También describió un comportamiento irregular durante el mes: cuando hay promociones, los consumidores esperan para aprovecharlas, mientras que el movimiento comercial fluctúa el resto de los días.
Las promociones ayudan a vender, pero achican las ganancias
Una situación similar describió Gladys, dueña de Clementina Indumentaria MDP. La comerciante explicó que las cuotas con tarjeta de crédito ocupan un lugar importante, especialmente porque muchos clientes no cuentan con dinero disponible para pagar en efectivo.
“Reduce mucho el margen de ganancia, pero hoy es una manera de vender algo”, señaló sobre el uso de promociones.
En su caso, la facturación cayó entre un 30% y un 40% respecto del año pasado.
Para intentar sostener la actividad, Sigampa reforzó la difusión de sus productos en redes sociales, que utiliza como una vía para llegar a nuevas clientas. También tuvo que ajustar los precios y reducir las compras de mercadería. Actualmente, no cuenta con empleadas.
Los dos testimonios reflejan una dificultad compartida: las promociones permiten cerrar operaciones, pero no necesariamente garantizan una rentabilidad suficiente para los negocios.
Los números de la caída comercial
El escenario descripto por los comerciantes coincide con los últimos datos de la actividad minorista en la ciudad. Según un relevamiento del Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE) de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), las ventas minoristas de Mar del Plata cayeron un 7,9% interanual en septiembre, medidas en unidades físicas. La entidad también informó que el sector acumulaba seis meses consecutivos de bajas.
A nivel nacional, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que las ventas minoristas pyme subieron apenas un 0,3% interanual en septiembre, pero retrocedieron un 1,2% frente a agosto. En los primeros nueve meses del año, acumularon una caída del 2,1% en términos reales.
Los datos muestran que una leve mejora interanual a nivel nacional convive con una retracción mensual y con dificultades persistentes en el comercio local.
En este contexto, las promociones aparecen como una herramienta para sostener el movimiento de los negocios, mientras los comerciantes intentan encontrar un equilibrio entre ofrecer precios atractivos, financiar las compras y cubrir sus costos.