2026-10-10

After News

Volver para hacerse cargo y reescribir las reglas

Tras el interinato de Neme, Guillermo Montenegro volvió a tomar las riendas del distrito. Alianzas crujientes con los libertarios, sintonía fina con el radicalismo y el tablero bonaerense que empieza a mover sus fichas.

Se acabó el misterio, y con el fin del misterio, las excusas. La vuelta de Guillermo Montenegro a la intendencia termina con las especulaciones palaciegas sobre quién manda en Mar del Plata. Su alocución en la conferencia de prensa para marcar su regreso fue contundente: “La responsabilidad de esta gestión es mía, yo me hago responsable”.

Si logra revertir la principal problemática de seguridad, que ocupa el primer lugar de preocupación de los marplatenses, será un triunfo; pero si eso no mejora, será un revés muy difícil de atravesar, porque vino a llevarse todas las marcas.

Será el garante de todas las acciones que se lleven a cabo y confirmó lo que repite hasta el cansancio: “Con la seguridad no se hace política”. Por eso contó que habló con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

Con el primero se sacó una foto al día siguiente. “No fue a demostrar poder político, fue a hablar de seguridad”, explicaron desde su entorno y justificaron el encuentro bajo la consigna de “todos entienden el pedido, porque Mar del Plata es una ciudad muy grande para que no esté ordenada”.

La reunión con “el Colo” duró más de una hora y ahora quedará esperar la posibilidad de que lleguen las fuerzas federales para colaborar con la policía de la provincia, de manera coordinada, con el brazo local de la patrulla municipal, para atacar este flagelo. Nada nuevo bajo el sol, pero con un responsable claro: Guillermo Montenegro.

El regreso trajo consigo el enojo de la opinión pública. En las redes sociales, en los mensajes de la radio y en los comentarios de la gente de a pie, resuena la idea de que la experiencia de la cercanía a LLA no salió como esperaba y ahora regresa, con algo de culpa y con una exigencia política de recuperar el liderazgo de un electorado que siempre lo eligió por encima del resto.

Esto es tan real como los votos que consiguió en cada elección en la que se presentó. Montenegro se superó elección tras elección: pasó del 40% del 2019 al 41% en el 2023, y creció 11 puntos en la elección del 2025, tomando el partido de General Pueyrredón. Es una figura fuerte y su alejamiento pegó duro en ese plus que ofrecía en cada comicio.

En un apartado distinto quedará el desafío de rearmar el escenario político para definir continuidad, aliados y representación. Santilli es hoy el hombre fuerte del oficialismo nacional en la provincia de Buenos Aires y, por lo tanto, será el primer ordenador del espacio no peronista para el 2027, con una principal incidencia en uno de los distritos bonaerenses más importantes.

En este armado aparece el primer chisporroteo, sin contar la relación con Agustín Neme, el intendente interino, que quedó absolutamente desgastada, no tanto por la salida, sino por el transcurrir. “Solo dos secretarios le daban bola a Agustín, el resto respondían a Guillermo y a Maxi”, soltaron desde el círculo más cercano de Neme, en referencia al gabinete “loteado” que explicamos varias veces en estas líneas. El Maxi nombrado no es otro más que Maxi Abad, el senador nacional, radical y socio garante del modelo Mar del Plata.

Para avisar su regreso, Montenegro habló con tres personas: Santilli, Abad y el diputado nacional por LLA, Alejandro Carrancio. Los dos primeros celebraron este regreso; el tercero solo escuchó los argumentos de una decisión tomada y al rato publicó una foto con la ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, gestionando fuerzas federales para la ciudad.

Eso fue solo el principio, porque el lunes apareció la primera de las diferencias entre los aliados del 2025 para la elección de medio término.

En el acto por los 100 años de la Base Naval Mar del Plata, la todavía compañera de bancada, Cecilia Martínez, decidió no compartir la celebración con Montenegro y se fue por un costado antes de que comenzara el acto protocolar.

El martes, ya en el Senado de la Legislatura bonaerense, el bloque de senadores libertarios no acompañó el pedido de licencia del “Gordo” para volver a la intendencia y su colega, Florencia Arietto, felicitó por X al intendente Agustín Neme por la baja en el ranking del delito automotor en el partido de General Pueyrredón.

Una muestra clara de una relación compleja, solo salvada por la elección del 2025, el buzo violeta y “derrotar al kirchnerismo”, el eslogan que desempolvan para explicarle a sus votantes los volantazos electorales.

Diego Santilli es amigo de Montenegro y tiene una gran relación con Abad, a tal punto que, en una entrevista del 3 de septiembre con el periodista Bernardo Vázquez en el diario Clarín, dijo que se tomaría un café de cara a las elecciones de 2027 con el senador de la UCR, ya que lo respeta por su conocimiento y su visión de la provincia de Buenos Aires. No fue el único guiño que el jefe de Gabinete le hace al radical: sigamos de cerca los proyectos de la Canchita de los Bomberos y un hotel de la Unidad Turística de Chapadmalal, con la Agencia de Administración de Bienes del Estado que depende de Santilli. No tenemos que agregar nada más.

Con esta vuelta prevalece el casi extinto “modelo Mar del Plata”, con un padrino muy poderoso como “el Colo”, lo que aleja las oportunidades de los libertarios puros que pierden terreno, por más de las buenas intenciones de Alejandro Carrancio y sus concejales, acompañando el presupuesto de Neme, manejando el EMTURyC y OSSE.

Antes de cerrar, demos una vuelta por el PJ y la provincia de Buenos Aires.

El ministro de Obras provincial, Gabriel Katopodis, llevó adelante un encuentro con dirigentes de la región para invitar a pensar en conjunto las obras que necesita cada distrito. Ese tipo de encuentros plurales son propios de “Kato”, pero sorprendió en una entrevista con Radio Brisas donde dijo por primera vez en un medio que quiere ser gobernador de la provincia de Buenos Aires; por lo tanto, se anotó públicamente en la pelea para ser el sucesor de Axel Kicillof en el 2027.

Ese testimonio fue tomado por varios medios y por la política, que busca tratar de dilucidar el rompecabezas bonaerense para el reemplazo de Axel, quien tiene todas las fichas puestas en discutir su candidatura nacional, sin entregar la provincia para ese fin.

Por Adrián Barbarulo

Imagen generada por IA

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