Elefantes marinos en Mar del Plata: cómo protegerlos y qué recomiendan
La presencia de elefantes marinos en la costa de Mar del Plata motivó un pedido del Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC) para que vecinos y turistas respeten el espacio de los animales y eviten cualquier conducta que pueda alterar su comportamiento.
Desde el organismo remarcaron que los ejemplares no deben ser considerados una atracción turística, sino parte de la fauna silvestre que habita el entorno costero. Además, señalaron la importancia de evitar intervenciones que puedan generarles estrés o afectar el desarrollo normal de la lactancia.
Ante esta situación, el EMTURyC difundió una serie de recomendaciones para quienes se acerquen a observarlos en las playas. El objetivo es que los animales puedan permanecer tranquilos y continuar con su ciclo natural sin interferencias.
Qué recomiendan para cuidar a los elefantes marinos
Una de las principales indicaciones es mantener distancia y respetar las vallas de seguridad instaladas en el sector. También se solicita no llevar perros ni otras mascotas, ya que sus sonidos, olores o movimientos pueden alterar a los ejemplares, incluso cuando no existe contacto directo.
El comunicado también advierte sobre la importancia de evitar ruidos molestos, como bocinas, silbatos o música, y de no utilizar drones en las inmediaciones. Según explicaron desde el organismo, las vibraciones y los sonidos de estos dispositivos pueden perturbar a los animales.
A su vez, se pide no encender fuego ni fumar en el área y respetar las indicaciones establecidas. Otra de las recomendaciones centrales es no tocar ni alimentar a los elefantes marinos, ni intentar que regresen al agua.
Desde el EMTURyC destacaron que la presencia de estos animales representa una oportunidad para conocer y valorar la naturaleza de la costa marplatense, pero insistieron en que no están allí para interactuar con las personas.
La principal recomendación es observarlos desde lejos, respetar su espacio y evitar cualquier acción que pueda interferir con su descanso y su comportamiento natural.