Osteoporosis y prevención: por qué es importante cuidar los huesos y realizar controles

La enfermedad debilita progresivamente la estructura ósea y aumenta el riesgo de fracturas.

La osteoporosis es una enfermedad que afecta la resistencia de los huesos y provoca un deterioro progresivo de su estructura. Se trata de una afección que suele avanzar sin manifestaciones evidentes, pero que incrementa considerablemente las posibilidades de sufrir fracturas, incluso ante golpes o caídas de poca intensidad.

En Argentina, el impacto de esta enfermedad se refleja en las estadísticas: se producen aproximadamente 90 fracturas de cadera por día, una cifra que pone de manifiesto la importancia de la prevención y del cuidado de la salud ósea.

Uno de los principales desafíos es que muchas personas desconocen que tienen osteoporosis hasta que sufren una fractura. Por eso, los especialistas destacan la necesidad de realizar controles periódicos para evaluar el estado de los huesos y detectar posibles alteraciones a tiempo.

Quiénes deben realizarse controles de salud ósea

La evaluación de la salud de los huesos adquiere especial importancia con el paso de los años. Como orientación general, se recomienda que las mujeres mayores de 65 años y los varones mayores de 70 años realicen controles para detectar una posible pérdida de densidad ósea.

Sin embargo, los estudios pueden indicarse antes de esas edades cuando existen antecedentes o condiciones que aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Entre las señales que requieren especial atención se encuentra haber sufrido una fractura luego de un golpe leve o una caída desde la propia altura. Este antecedente representa un factor de riesgo importante, ya que la posibilidad de experimentar una nueva fractura aumenta durante los dos años posteriores al primer episodio.

La actividad física, una aliada para fortalecer los huesos

La prevención de la osteoporosis no depende únicamente de los controles médicos. Incorporar movimiento a la rutina también cumple un papel importante en el mantenimiento de la estructura ósea.

En particular, los ejercicios de fuerza ayudan a estimular los huesos y fortalecer los músculos, lo que también contribuye a mejorar el equilibrio y disminuir el riesgo de caídas.

Las actividades físicas deben adaptarse a la edad, la condición física y las necesidades de cada persona. Mantener una alimentación equilibrada y asegurar un aporte adecuado de nutrientes, como el calcio y la vitamina D, también forma parte de las medidas de cuidado.

La osteoporosis tiene tratamiento

Aunque se trata de una enfermedad que puede pasar inadvertida durante mucho tiempo, existen alternativas para tratarla una vez que fue diagnosticada.

Ante una fractura, es importante realizar una consulta médica para investigar sus posibles causas y determinar si existe una alteración de la salud ósea. A partir de esa evaluación, el profesional puede establecer un abordaje individualizado.

El tratamiento puede combinar cambios en la alimentación, actividad física y medicamentos específicos, según las características y los factores de riesgo de cada paciente.

La detección temprana y el seguimiento médico permiten actuar antes de que aparezcan complicaciones y reducir las posibilidades de nuevas fracturas. Por eso, prestar atención a la salud de los huesos es fundamental, especialmente a medida que avanza la edad.

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