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sábado 15 de junio de 2024
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POSTALES DE PROVINCIA

San Mayol: el pueblo mágico de las calles sin nombre

domingo 01 de octubre de 2023
San Mayol: el pueblo mágico de las calles sin nombre
San Mayol: el pueblo mágico de las calles sin nombre

A 30 kilómetros de Tres Arroyos, se encuentra San Mayol, localidad donde viven apenas 50 personas .  Enclavada en medio de la llanura, sus calles no tienen nombre y sus casas no tienen números. Decenas de historias y el amor de sus pobladores por el terruño lo han convertido en un lugar atractivo para los turistas. Uno de ellos es Ezequiel Lanza, quien tiene un emprendimiento  con el que organiza visitas guiadas llamado “Espardenya“ ( alpargata en catalán ) y quien conoce cada rincón del lugar.

Ezequiel charló con Luz Dubedout y Beto Mena en “Postales de Provincia” para contar como nació este proyecto.  Aunque nació en CABA, vivió su infancia en Remedios de Escalada y luego hizo el secundario en Tres Arroyos, siempre le llamó la atención el pueblo. “Empezamos a trabajar en algún momento junto con la comunidad por una inquietud que también tenía la población residente, empezamos a trabajar en un plan de desarrollo turístico y recreativo hace unos 10 años atrás y más allá de lo que me llamaba la atención la arquitectura y esas particularidades que tiene, empecé a estudiar un poco la historia del lugar, así que medio me terminaron casi adoptando.”

San Mayol tiene como fecha de fundación el 1 de octubre de 1907, con el paso del tren por primera vez por su estación y supo de épocas de mucha actividad. “Los antiguos pobladores hablan alrededor de la década del 60 de unos 500 habitantes, pero también se suma a veces la población rural que era mucho mayor que hoy en día. Estamos a unos 30 kilómetros de Tres Arroyos por camino de tierra en lo que es el trazado de la ruta provincial 85, lo que fue antiguamente el ramal del ferrocarril. Cerca de acá está Barrow, que era el empalme hasta la salida a Puerto Quequén, pasando por San Cayetano, Deferrari y Lobería.”

Ezequiel acompaña a los visitantes a descubrir cada uno de los tesoros atrapados en la tranquilidad pueblerina. “En una recorrida por esas dos o tres manzanas normalmente estamos un par de horas caminando, charlando y visitando los lugares especiales como la iglesia, el museo que funciona en la antigüa estación de tren y la esquina catalana. La arquitectura en general tiene un mercado estilo europeo con dos grandes orígenes: por un lado toda la obra de Jorge Mayol, uno de los hijos del matrimonio fundador del pueblo que fue un ingeniero civil, estudió en Francia y en la década del 10 se instaló en el campo, lo que fue la estancia San Felipe. Ahí es donde empieza de alguna manera despuntar el vicio y a hacer en aquel momento las primeras construcciones entre las que estaba el Hotel San Mayol y lo que hoy es el Salón de la Juventud Agraria. Construye un par de casas también algo particulares, casas de una sola planta con techos bajos y las casas inversas que es un conjunto arquitectónico de tres viviendas en un solo bloque en dos pisos que es bastante particular. El nombre viene porque lo que actualmente se ve desde la calle es el contra frente, en algún momento los propietarios de las casas para hacer las manzanas cuadradas cuando se hace el trazado del pueblo terminan cediendo parte del patio para hacer la calle y toman calle para hacer la parte de atrás y lo que está en el fondo del terreno ahora es la fachada anterior.”

Otra curiosidad arquitectónica es la “esquina catalana”, donde las construcciones de dos pisos están hechas a semejanza de las casas obreras de Cataluña, con balcones de hierro forjado y glorietas sobre sus techos. Aquí vivieron varias familias, estaba la sede del Club Social y Deportivo San Mayol y funcionaba la Salita de Primeros Auxilios. El doctor Francisco de Masferrer, que se casó con Arsinda Mayol, hija de los fundadores, era oriundo del municipio de Vic, en Barcelona y ellos como matrimonio fueron quienes encomendaron la construcción a una empresa de Tres Arroyos de las casas catalanas que fueron terminadas entre 1934 y 1935.

En medio de la planicie, hay una silueta que sobresale y es una de las postales más reconocidas: la Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, que se terminó de construir en 1933. “La iglesia es posterior, la obra ya es de la década del 30, de un estilo neogótico, más nórdico. Es una obra que quedó de alguna manera inconclusa ya que los revoques en el interior no se hicieron, incluso tampoco se había terminado el piso. Recién en la década del 50 se forma la comisión que empieza a reflotar eso y a trabajar para poder hacer los pisos y ponerla en condiciones. Esa comisión hasta el día de hoy sigue trabajando, en este año el templo está cumpliendo 90 años y para el próximo sábado 7 de octubre está organizando un evento para festejar ese aniversario.”

La mayoría de los mayoleros trabaja en el campo, hay otros que trabajan en la ciudad de Tres Arroyos y algunos que gracias a internet lo hacen desde el lugar. Muchos lamentablemente, como en tantos lugares, se fueron cuando el tren dejó de pasar. Pero a los que se quedaron, lo que los une es la intención de estar continuamente haciendo cosas para que el pueblo en principio no desaparezca y en cambio, muchos más se acerquen a conocerlo. Siempre están en agregar tratando de agregarle algún atractivo, como el museo que funciona justamente en la estación del ferrocarril y hace poco inauguraron el primer monumento al circo criollo que existe en el país. “ Cuando comenzamos a charlar en las primeras reuniones por el plan de desarrollo turístico allá por el 2012, una de las de las ideas que surgió ahí fue el museo y en el 2014 pudimos inaugurar la sede en la sala de espera general de la estación y empezar a trabajar un poco la colección de objetos y es algo que lleva mucha dedicación, siempre pensando un poco en esto de rescatar las raíces,  las tradiciones y la cultura que creo que es la función principal de este tipo de museos de las localidades tan pequeñas.

Entre tantas otras, dimos con la historia de un circo criollo que había pasado por San Mayol y de alguna manera se había quedado y encontramos el camioncito en el que iban trasladándose y bueno, quisimos de alguna manera representar esa otra cara de los pueblos, otras cosas que pasaron en los pueblos también. Por ejemplo, en San Mayol nos dejó un crecimiento cultural muy importante el grupo de teatro que se armó en su momento y una vida social alrededor de ese grupo. Todo eso de alguna manera venía del legado del circo criollo, algo muy nuestro, muy argentino y uruguayo.”

El Circo Criollo de los Hermanos Core pasó por la localidad hace 40 años, cuando hubo una inundación muy grande, y a causa de las intensas lluvias se quedaron un tiempo en San Mayol. Durante su estadía montaron una carpa para brindar espectáculos, y según cuentan, se llenaba cada noche. Uno de los hermanos Core, Julio, se casó con una mayolera, y por eso el camioncito Dodge no volvió a partir y se quedó abandonado en el pueblo. Los habitantes lo rescataron y lo convirtieron en el primer Monumento al Circo Criollo. En mayo de este año fue inaugurado con una fiesta en la que estuvieron integrantes de la familia Core, y también se hizo un reconocimiento para Victoria De Francesco y Eugenia Llanos, autoras de la intervención artística del histórico camión.

 Ezequiel Lanza organiza visitas guiadas a través de su IG @espardenya.sanmayol y dedica sus días a contar una y mil veces a los visitantes las fantásticas historias de este pequeño pueblo de calles sin nombres.

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