domingo 08 de noviembre de 2026
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Santín: "El actual sistema de indemnización es garantía de estabilidad pero en número no cierra"

Santín: "El actual sistema de indemnización es garantía de estabilidad pero en número no cierra"
Santín: "El actual sistema de indemnización es garantía de estabilidad pero en número no cierra"

El titular local de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de República Argentina, Pablo Santín, consideró que el sistema tradicional de indemnización de los trabajadores es una garantía para el trabajador pero aclaró que el número que se aplica en caso de despido “ya no funciona” por un modelo de pago que, salvo excepciones, no termina de ser conveniente.

“El sistema está obsoleto”, aseguró a Radio Brisas y dejó abierta cierta expectativa hacia el denominado “sistema mochila” que inauguró hace un tiempo la Unión Obrera de la Construcción (Uocra). “Es un sistema que puede ser bueno a la larga si se discute entre todas las partes, porque si es de libre albedrío nos pone a los trabajadores en el horno”, aseguró.

Dijo que el mecanismo que se aplica desde hace décadas “hace que no sea tan fácil despedirte” pero insistió que si se mira el monto a percibir por quien pierde su puesto de trabajo “no funciona”.

“En términos de estabilidad es perfecto, porque el que despide tiene que pagar una suma, pero en términos de número no porque un trabajador que es despedido o se desvincula casi que no cobra más”, dijo sobre dilaciones en los depósitos, con pagos en cuotas o una derivación judicial del reclamo.

Como gremio aclaró que frente a estos casos se busca “siempre la conciliación” entre trabajador y empresa para salvar el puerto laboral. “Pero cuando la desvinculación es inminente buscamos lo que cobre lo que corresponde 100% en su bolsillo”, explicó.

“Hoy se cobra en cinco o seis años, y a veces ni la empresa sigue existiendo”, dijo y aclaró que siempre se buscará que el trabajador “cobre el 100%”, si es posible “en 24 a 72 horas”.

En caso de cambios hacia el nuevo sistema se mostró preocupado porque “hay buenos empresarios y lamentablemente otros especuladores, muy duros con sus empleados” por lo que teme que cualquier modificación podría ser “la perdición de los trabajadores, la precarización total y sería desastroso porque harían cualquier cosa”.