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sábado 15 de junio de 2024
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Afternews

La Trampa

sábado 04 de mayo de 2024
La Trampa
La Trampa

En estas entregas semanales venimos poniendo mucho el foco en la política, en realidad en la política partidaria y en sus laberintos internos que, por ahora, solo buscan posicionamientos para salir lo más indemne posible de este tiempo de la “antipolitik”. Un término inexistente, pero que llevó a Javier Milei a la Casa Rosada.

Vamos a cambiar y vamos a meter un volantazo. Necesitamos reflejar que pasa con las actividades que le dan fuerza productiva a la ciudad, generan recursos, dan puestos de trabajo y generan inversiones en la aldea.

“Ya están llegando las lluvias de inversiones” soltó el presidente en una de las tantas entrevistas que dio la semana pasada y salimos a buscar cuáles serían las actividades que en Mar del Plata podrían recibir esas bendiciones.

Antes de continuar vamos a repasar un concepto: capacidad ociosa.

La capacidad ociosa es una medida de productividad determinada por el número total de horas pagadas comparado con el número de horas realmente trabajadas. Esta métrica es fundamental para las industrias que buscan optimizar su tiempo de producción y no perder recursos valiosos con inactividad.

Tener presente este término en tiempos de recesión es clave, porque todos los sectores que consultamos tienen mayor disponibilidad de producción y de trabajo para la actividad que están llevando adelante.

Un gastronómico nos dijo algo muy claro “me sobran mesas para la gente que entra”.

Los inversores llegan cuando hay que buscar crecimiento en la capacidad del negocio, es imposible que lleguen cuando todavía no usé todo el recurso disponible.

Vamos a detenernos sector por sector de algunos de los consultados por este equipo, que buscó referencias en las industrias más emblemáticas de la ciudad.

Hotelería y gastronomía. “Toda la actividad tuvo una retracción de al menos el 30% y algunos más, es notoria la ausencia de clientes” nos confiaron fuentes de la AEHG, en conclusión: les sobran mesas, habitaciones y empleados para la cantidad de personas que van en busca de ese servicio.

A esa realidad hay que sumarle que la temporada no dejó “colchón” por lo tanto, se suspenden los agiornamientos de los establecimientos que provocan fuentes de trabajo en la construcción, incluso en sectores informales que hacen “changas” pero que permiten que la economía se mueva.

Ya que nombramos a la construcción, vamos a repasar el panorama que vive el sector, que tuvo un aumento de costos en dólares y se paralizó por completo la obra pública.

¿Tiene el sector capacidad para construir más metros cuadrados de los que está construyendo hoy? La respuesta es sí, pero profundicemos.

“Empieza a quedar gente suelta, todas las semanas nos llama alguien y se ofrece como carpintero, pintor, albañil. Esas cosas no pasaban” nos explicó Leonardo Tamburini, vicepresidente del Centro de Constructores, que aclaró que en Mar del Plata no se siente tanto la ausencia de obra pública porque nunca fue la principal actividad.

Un dato interesante es que desde octubre no se paga un solo certificado de obra de los presentados al gobierno nacional.

“En la obra privada sigue habiendo actividad, pero es costosísimo, hubo un incremento del 84% en dólares, por lo tanto, se empieza a generar una contracción” aseguró y agregó “el está por arrancar prefiere esperar, porque no le rinde el billete dólar”.

Según los datos recibidos, en este momento se paga el metro cuadrado de construcción más caro de los últimos 20 años.

Mar del Plata tiene también un desarrollo muy importante de la industria naval. Ese sector tampoco escapa a la realidad y fuimos a buscar información con Sandra Cipolla, presidente de SPI.

“Hay gradas libres y cayeron las refacciones” contó al AfterNews y aclaró que todo el sector podría estar construyendo o arreglando mas de lo que está haciendo hoy.

Cipolla fue tajante: “Hay un sector que está en pleno acto especulativo porque está a la espera de la decisión del gobierno nacional de permitir importar embarcaciones usadas”. Esto sería un golpe mortal que llevaría a la industria naval a la década del 90.

Ya que estamos en la zona del puerto, tomamos Juan B Justo hacia el oeste y nos quedamos en la industria textil, este dato que no dieron es contundente: “Hay fábricas que pueden fabricar 10 prendas y hoy solo están fabricando 5, tenemos una capacidad ociosa del 50%”

La fuente consultada, un hombre de una de las familias más reconocidas de la actividad textil ahondó en el tema y confió que “hay fábricas que solo tienen su producción al 20%”.

Podríamos seguir de forma incansable, gracias a la diversidad que ofrece la matriz productiva de nuestra ciudad, pero nos vamos a detener en una más. Por gusto, sobre todo y por ser a más joven, nos fuimos a recorrer algunos bares de fábricas de cerveza artesanal.

Nos escapa a la realidad, la mayoría de las fábricas podrán estar produciendo el doble de litros de cerveza que hoy sacan a la venta.

Está claro que sólo estamos reflejando con testimonios y números lo que ya percibíamos, pero no es solo el objetivo de este espacio. El objetivo es demostrar que hasta que no tengamos una caída de la capacidad ociosa va a ser muy difícil que lleguen las inversiones.

Algo que no contamos hasta ahora es que, ninguna de las fuentes consultadas piensa comprar una máquina, contratar un nuevo servicio, tomar un nuevo trabajador. ¿Se entiende?

Yo creo que sí, pero se lo voy hacer más claro. Hagan uso de la memoria emotiva, todos tuvimos una mamá que nos dijo “Estas zapatillas van a tener que aguantar todo el invierno”.

Así estamos, caminando chuecos y rezando que las ampollas no sean muy grandes.

 

 

Ilustración Generada con IA Copilot