viernes 26 de junio de 2026
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After News

La verdad incómoda

sábado 03 de agosto de 2024

Les prometemos que no vamos a inundar estas líneas con preguntas retóricas que nos dejen regulando el pensamiento sobre la incomodidad de la verdad en algunas cuestiones. Vamos a tratar de poner a la vista lo que se habla y dice por lo bajo, sin que nadie se haga cargo de decirlo cara a cara para que no se modifique el status quo de una ciudad demasiado grande para callar y muy pequeña para no gritar.

La política surgió como una necesidad de los individuos de organizarse en miras a tomar decisiones, cumplir objetivos, llegar a acuerdos y facilitar la vida en sociedad, resolviendo conflictos de manera democrática.

Tampoco vamos a hacer un tratado sobre política, tranquilos.

Esta breve definición nos servirá como punto de partida tomando algunas de las palabras que están en ella: organizarse, acuerdos, sociedad y conflictos. La necesidad de ordenar todo eso nos lleva a buscar la mejor forma de organización posible y nos hace a todos responsables sobre la resolución de esa problemática.

Vamos a tratar de bajar al llano y al territorio este introito. Entre los actores de esta sociedad en la que vivimos la corrección pública se lleva puesta la corrección ciudadana.

Vamos a comenzar con las verdades incómodas.

Mar del Plata carece de hotelería de primer nivel internacional. Hay hoteles de 6 y 7 estrellas en el mundo y sobre todo están en las ciudades turísticas más importantes de cada uno de los países. Mardel tiene hoteles de lujo, pero no hay inversión fuerte en hotelería en la ciudad en los últimos 20 años.

El valor de una carpa por temporada tuvo un precio histórico que oscilada entre los 900 y los 1300 dólares. Es cierto que los servicios en los balnearios de multiplicaron, es cierto que hoy se ofrece hasta la cochera, pero es casi imposible alcanzar esos valores que en su momento eran base fundante de los empresarios “playeros” para sacar números.

Si alguno consigue una carpa para la temporada que viene que baje del millón y medio de pesos, resérvela y si rompe el chanchito hay playas que ofrecen el servicio de verano en 4 millones de pesos. Sí, casi 3 mil verdes.

Las industrias quieren que el estado las deje trabajar y está muy bien. Sin embargo, buscan en bancos públicos y en parques industriales, para conseguir beneficios de fondeo y exenciones impositivas para promover la creación de empleo genuino.

La pesca es la principal industria de la ciudad de Mar del Plata y la que más derrama. Cuando era posible un cambio de la ley federal de pesca, toda la ciudad se puso espalda con espalada con el sector, los empresarios se insultaban con los políticos, prometía ser un quiebre en la relación de “la pesca y Mar del Plata” porque se sintieron vulnerables y “tenemos que comunicar mejor lo que hacemos”. Conseguido el objetivo, todo volvió a la antigua incomodidad.

Los clubes profesionales no tienen que pagar los escenarios deportivos. Si nos prestan un local para poder llevar adelante nuestro emprendimiento al menos lo vamos a pintar, barrer, limpiar, no? Bueno, solo les dejamos esa inquietud. Sin local no tenemos negocio, sin Poli o Minella no tenemos a quien alentar.

La construcción tiene pleno empleo privado en la ciudad. Gran noticia, pero necesitamos ordenar y no seguir sacando todo por excepción. El sector está cómodo con esta actualidad del dejar hacer, pero celebra anuncios con beneficios impositivos.

La política actúa según el roll que le toca cumplir por medio de los votos recibidos. Entonces los que patalean por la mayoría automática local no decían ni mu de la escribanía que significaba el congreso nacional después del 54%.

Los paladines de la república, postulan a un funcionario como defensor del pueblo.

El gremialismo tiene cada vez menos trabajadores registrados. Muchos piensan que es solo culpa de “la patronal”, sin embargo, garantizaron su cuota sindical en la discusión de la ley bases y no se vislumbran nuevas estrategias de registración.

Hay verdades incómodas que en algún momento hay que decir, pero hay que decirlas porque hay que mostrarlas y es muy posible que nunca cambien. Pero nos parece interesante que los actores de estas máximas sepan que nosotros también las conocemos.

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