lunes 22 de junio de 2026
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Duelo de inteligencia: ¿Quién es más listo, el perro o el gato?

martes 01 de octubre de 2024

Durante años, la comparación entre perros y gatos ha despertado debates entre quienes adoran a cada uno de estos animales. Si bien suelen ser elogiados por su lealtad o independencia, respectivamente, la ciencia ha profundizado en su capacidad cognitiva para determinar quién tiene la ventaja. Aquí un resumen de tres estudios recientes que abordan la cuestión desde diferentes ángulos.

Imitación de acciones humanas: ¿Perros o gatos?

Un estudio publicado en Scientific Reports (Nature) llevó a cabo un análisis para determinar qué tan dispuestos están los cachorros de perro, los gatitos y los lobos jóvenes a imitar acciones humanas sin recompensas.

La investigación, dirigida por el Departamento de Etología de la Universidad Eötvös Loránd (ELTE) de Budapest, reveló que los cachorros de perro mostraron una mayor tendencia a imitar espontáneamente acciones humanas, superando tanto a los gatitos como a los cachorros de lobo.

Los científicos evaluaron a 42 cachorros caninos, 39 gatitos y 8 lobos jóvenes, todos socializados y criados en familias humanas. Se observó que los cachorros prestaban atención a las acciones demostradas por los humanos de forma rápida, mientras que los lobos y los gatos necesitaban más tiempo para reaccionar.

Además, solo los perros demostraron imitar las acciones humanas con la parte del cuerpo correspondiente (como usar una pata en lugar de la mano del humano). Este hallazgo sugiere que la domesticación de los perros ha potenciado su capacidad de cooperación con los humanos, mientras que los gatos, con un origen más solitario, no muestran el mismo nivel de interés o habilidad.

La reacción ante extraños: otra diferencia clave

Un estudio realizado en Japón en 2021 añadió una nueva dimensión a la discusión. El experimento consistió en observar cómo los gatos reaccionaban ante desconocidos que ayudaban o no a sus dueños a abrir una caja con un objeto en su interior.

A diferencia de los perros, que muestran una clara preferencia por quienes colaboran con sus dueños, los gatos no parecían hacer distinciones significativas entre quienes ayudaban y quienes no. Según los investigadores, esto sugiere que, para los gatos, la comida es simplemente comida, sin importar de quién provenga.

Este comportamiento refleja una diferencia notable con los perros, quienes tienden a evitar a quienes no cooperan con sus dueños. El estudio concluyó en que la forma en que los gatos interactúan con los humanos puede ser más compleja y menos orientada hacia la cooperación social que en el caso de los perros.

Neuronas y capacidad cognitiva: perros al frente

En 2017, un equipo internacional de científicos reveló un descubrimiento clave: los perros tienen aproximadamente el doble de neuronas en su corteza cerebral en comparación con los gatos.

Publicado en Frontiers in Neuroanatomy, este estudio comparó las cantidades de neuronas en la corteza cerebral de distintas especies, incluyendo perros y gatos. Según la neurocientífica Suzana Herculano-Houzel, quien lideró la investigación, el número de neuronas está directamente relacionado con la capacidad cognitiva.

El estudio encontró que los perros tienen alrededor de 500 millones de neuronas en la corteza cerebral, mientras que los gatos poseen aproximadamente 250 millones.

Esto sugiere que los perros, en promedio, son más inteligentes que los gatos. La investigación también colocó a los perros en un nivel de inteligencia similar al de mapaches y leones, mientras que los gatos compartieron características cognitivas más cercanas a las de los osos.

¿Conclusión?

La ciencia respalda que los perros, gracias a su mayor número de neuronas, su capacidad de imitar acciones humanas y su inclinación a cooperar con las personas, parecen tener una ventaja cognitiva sobre los gatos.

Sin embargo, estos últimos siguen siendo compañeros fascinantes con su propia lógica y formas de interacción. La investigación aún está en curso, y no cabe duda de que ambos animales seguirán sorprendiendo a los científicos y a sus dueños por igual.

 
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