jueves 18 de junio de 2026
Publicidad

After News

La noche está entre nosotros

sábado 02 de noviembre de 2024

La nocturnidad en Mar del Plata se transformó en uno de los nuevos atractivos turísticos que llama a miles de turistas todos los veranos y todo hace indicar que llegó para quedarse, porque es una industria prospera y un negocio millonario.

Los nuevos corredores de la noche, le cambiaron el perfil y fueron corriendo lo taciturno que encierra la noche para mostrarlo como entretenimiento que convoca más que un Boca – River por fin de semana.

En las épocas del futbol de verano, el superclásico estival, llenaba el mundialista y lo mostraba en el evento más convocante de la temporada. Con casi 40 mil entradas vendidas, el último fin de semana del mes de enero, era el pico de público para una noche.

Una fiesta electrónica con un DJ afamado en el principal espacio de las playas de la zona sur, los balnearios satélites con sus sets propios, más los boliches de Playa Grande y algo de Varese, suman en cada jornada esa misma cantidad de gente, que antes solo convocaba la pasión de multitudes.

¿Se dan cuenta? Llegó para quedarse, no se va más y verano tras verano más visitantes miran el cronograma de figuras, las fiestas de “joda” y las bandas que tocan en vivo para elegir venir a veranear a Mar del Plata.

Encima no tenés playas y parques tomados por las barras, no corrés el riesgo de enfrentamientos de parcialidades y nadie se va triste porque perdió su equipo. Es una especia de ganar ganar en la principal ciudad balnearia de Argentina.

En el after news de hoy vamos a tratar de mostrar algunas perlas de la industria del entretenimiento, que nos va a ayudar a entender el crecimiento de semejante empresa y que no solo es una cuestión altruista, ni de filantropía, sino que se mueven muchos millones de pesos en una actividad que tiene el público mas variado y amplio.

Todo comienza a los 12 años, cuando los chicos y las chicas pueden ir a bailar a la matinee y termina, cuando al usuario se le dé la regalada gana. Pudimos conocer personas de más de 65 años, fanáticos de la música electrónica, que ya tienen agendadas las fechas imperdibles del verano 2025.

La pecera donde los bolicheros salen a pescar está colmada y esos pececitos salen a buscar los alimentos felices de la vida.

La matinee comienza a las 18 y termina a las 23, no más de 2 o 3 locales ofrecen esta movida. Eso es claro, la pecera en ese canal está raleada, y no porque los pibes no quieran salir, se mueren por salir, pero van después de las 00, donde ya es el horario de los mayores, por ende, ya se vende alcohol.

No nos vamos a rasgar las vestiduras, no nos vamos a transformar en fariseos y puritanos, pero se vive como una norma implícita. Es más, ya está todo medio sectorizado, el boliche Ananá se lleva la porción de los chicos y de las chicas que tienen entre 16 a 18, podemos dar fe que con 14 años y con un Photoshop en el documento, entran igual. Eso implica que los de 17, sobre todo ellas, ya vayan buscando otro rumbo.

El que se quedó con esa porción es Mr Jones, en sus pistas la franja de 18 a 20 se siente mas cómoda para tirar unos prohibidos.

En este país, los jóvenes de 16 años pueden elegir votar y desde los 17 pueden manejar un auto con permiso de los grandes. Nos permitimos sugerir que legislen sobre esta realidad para evitar que un día no puedan explicar como un menor estaba de parranda en un boliche, habilitado y controlado, en un horario que no sea acorde a su edad.

Vayamos a lo que se espera todos los años en verano. El time line del balneario Mute, que todavía no anunció toda la grilla, pero ya se sabe a Solomun, llegará a Mar del Plata el sábado 18 de enero, ahí comienza otro juego, otra liga.

Una mesa para 10 personas, con cuatro mujeres free y 2 parking, puede oscilar entre los 3 mil y los 4 mil dólares, si la mesa está en el backstage (al costado de donde está tocando el artista) el valor de la mesa puede ascender al doble o un poco más.

Aparte de lo que ya contamos, te ponen bebidas a tu disposición por el 30% del valor gastado para que consumas toda la noche.

Llegan aviones privados de varias ciudades de la argentina y de países limítrofes, el parque automotor de los asistentes a las fiestas es diferente al que vemos todos los años paseando por las fatigadas calles de la Feliz. Es el famoso público ABC1 que jamás hubiese venido a Mardel a ver un Boca – River, mientras se comía un chori en un medio tanque a la entrada del Minella.

Nos gustaría pedirles que se sorprendan, pero no que se indignen, cada cual gasta el dinero que tiene donde más lo disfruta.

Sonora Park, otro espacio nocturno playero de tan solo 2 años, promete este verano hacer una buena movida los viernes, así no compite con su vecino y se reparten parte de los tickets. Ni serán tan convocantes como el ya mencionado, pero tampoco serán tan caros.

Las entradas generales para estos shows, se compran en formato recital. Se van sacando lotes a la venta, a medida que aumenta la demanda aumenta el precio y pueden comenzar en 20 mil y terminar en 50 mil pesos. Podés comprar por la ticketeras o simplemente comprarle a los públicas que en sus redes promocionan: “si querés tu entrada, escribime por privado” o ponen una línea de whatsapp para entablar la negociación por otra vía.

No todo es “punchi punchi”, también están las fiestas de joda, como la “congarena” y “la polenta” que son para bailar hasta el amanecer y menearla hasta abajo.

Volvamos para el norte y hagamos una parada en Playa Grande. En Bruto, premiado en varias ocasiones por estar dentro de los 3 mejores boliches de la Argentina, los pases también se pueden comprar por anticipado o en puerta. Entendemos que este verano, la entrada puede rondar entre los 15 mil y 20 mil pesos, según la fecha, la demanda y las actividades de los competidores.

Lo que si pudimos averiguar es que una mesa en el vip (hasta 10) cuesta un millón de pesos y que 500 mil te dan en consumo para que tengas para toda la “nigth”.

No estamos contando nada oscuro, solo tratamos de correr un velo en un negocio que llegó para quedarse y que le da buenos dividendos a la ciudad y los propietarios. Trabajan más los autos de alquiler, los puestos de chori a las salidas, los almacenes que venden las previas, los alojamientos que reciben estos visitantes.

Decimos lo de los autos de alquiler porque volverse en colectivo de las playas del sur al amanecer es casi una epopeya. Ponen paradas especiales para que no se junten con lo que no salen del boliche – es una buena medida – pero te cobran una tarifa diferenciada para llevarte al centro de la ciudad con muy pocas paradas.

No creemos que esté mal, pero si sabemos que eso es un servicio privado, con clientes cautivos, porque la policía va a acompañando a la muchedumbre a esos micros en donde los chicos y las chicas se suben, buscando algo que los acerque a la civilización.

¿A qué no saben de qué empresa son los micros dan el servicio particular en la cara de provincia y municipio, porque ahí hay doble participación? Sí, adivinó la empresa Costa Azul.

Todo esto funciona con habilitación, bomberos, ReBa (Registro Provincial para la Comercialización de Bebidas Alcohólicas), planos entregados con puestos sanitarios, de hidratación, rescatistas y todo lo que sea necesario.

Mientras tanto, el municipio cobra una tasa por el personal que pone a disposición para que estos eventos funcionen. Estamos detrás de la información para saber cómo se calcula ese pago de parte de los bolicheros y si es una recaudación acorde al despliegue, necesario y obligatorio, para que esta mega industria produzca.

No busquemos más vueltas, la noche está entre nosotros.

Publicidad