sábado 16 de mayo de 2026
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El insomnio afecta al 48% de los adultos: cómo identificarlo y tratarlo

La dificultad para dormir puede desencadenar problemas de concentración, ansiedad y enfermedades graves como hipertensión o diabetes.
lunes 03 de marzo de 2025

El insomnio, un trastorno que afecta a una gran parte de la población adulta, es cada vez más reconocido por su impacto en la salud. Según la Sociedad Española de Neurología, entre el 20 y el 48% de los adultos experimentan dificultades para dormir, ya sea al inicio o durante la noche.

La falta de descanso adecuado afecta no solo al bienestar físico, sino también a la memoria, concentración, y aumenta el riesgo de enfermedades como hipertensión, problemas cardíacos y trastornos metabólicos.

La psicóloga experta en insomnio, Dra. Nuria Roure, autora del libro ‘Por fin duermo’, señala que el insomnio no se limita a pasar la noche en vela. A través de su método, la Dra. Roure ofrece pautas para ayudar a las personas a recuperar un descanso reparador.

Para detectar un posible problema con el sueño, Roure propone tres preguntas clave. La primera es: ¿cómo nos despertamos por la mañana? Si al levantarnos nos sentimos descansados y activos, sin necesidad de cafeína, eso indica que hemos dormido bien. En caso contrario, podría ser señal de un sueño de baja calidad o insuficiente.

La segunda pregunta es: ¿cómo nos mantenemos durante el día? Evaluando el estado físico y mental a lo largo de las horas, podemos notar si experimentamos fatiga, somnolencia, ansiedad o irritabilidad, síntomas que reflejan una mala calidad de descanso.

Finalmente, la Dra. Roure sugiere preguntar: ¿cómo estamos a nivel de salud física y mental? La falta de sueño o su mala calidad se relacionan con trastornos como ansiedad, depresión, o problemas musculoesqueléticos, lo que subraya la importancia de un buen descanso.

Existen tres tipos principales de insomnio que la Dra. Roure analiza. El primero es el insomnio de inicio, donde la persona tiene dificultades para quedarse dormida al principio de la noche. El segundo es el insomnio de mantenimiento, más frecuente, en el que la persona se duerme rápido pero se despierta varias veces durante la noche, con dificultad para volver a dormir y el tercero es el despertar precoz, que ocurre cuando la persona se despierta antes de lo deseado y no logra regresar al sueño.