domingo 10 de mayo de 2026
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De la guardia del HIGA a las zonas de guerra: el recorrido humanitario de la doctora Andrea Potes

Con una extensa carrera en la guardia del Hospital Interzonal de Mar del Plata, la doctora Andrea Potes se prepara para su tercera misión en zonas de guerra.
viernes 09 de mayo de 2025

La doctora Andrea Potes, médica con una extensa trayectoria en la guardia del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) de Mar del Plata, decidió llevar su vocación mucho más allá de los límites locales.

Hoy, como parte de la organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF), se prepara para su tercera misión, que será en Sudán, tras haber prestado servicios dos veces en Yemen, país estragado por los conflictos internos

"Siempre me interesó la salud pública, y por eso me escuchaban pelear acá, en la provincia de Buenos Aires", contó la doctora durante una entrevista en Radio Brisas.

"Médicos Sin Fronteras era mi sueño. Me atraía la medicina humanitaria y pensé que para hacerlo necesitaba un gran recorrido. Cuando sentí que estaba lista, me postulé", detalló.

Su trabajo con MSF la llevó a Yemen, donde atendió a refugiados en condiciones críticas: desnutrición severa, falta de agua potable, brotes epidémicos y una alarmante violencia sexual. “La gente llega con la cabeza rota, muchas veces literalmente”, relató, destacando la magnitud del sufrimiento en esas poblaciones.

Su próximo destino será Sudán, país que atraviesa una guerra civil desde hace más de dos años y enfrenta una de las peores crisis humanitarias del planeta. “Millones de personas han sido desplazadas, y el 30% de los niños están gravemente desnutridos”, explicó la médica, quien se dedica a la cirugía.

En ese marco, graficó que "el área dedicada a los bebés de hasta un año es el más demandado. Allí tenemos 90 camas y a veces hay tres niños por cama. Todas las madres que los acompañan también están desnutridas. La tasa de mortalidad es altísima".

Potes destaca que MSF es una organización neutral, que no acepta donaciones de partidos políticos ni gobiernos para mantener su independencia. “Nadie nos obliga a estar ahí. Y podemos irnos cuando queramos”, aclaró sobre las condiciones del voluntariado.

La guardia del Interzonal

Habiendo ocupado durante muchos años el cargo de jefa de guardia del HIGA, recordó que cuando comenzó a hacerse responsable del área los domingos, "me venían a preguntar por heridos de pirotecnia, pero yo contaba que lo que más había eran heridos por armas blancas, de fuego o por golpizas".

"La gente antes a los médicos nos respetaba, pero hoy ya no sucede, ni en el hospital ni en la ambulancia. Sufrimos una agresión verbal constante y tenemos que estar atentos  cuando vamos a atender para no incitar esa violencia", lamentó.

Respecto a por qué se llegó a este punto, consideró que "hubo un cambio  en la mentalidad, en el pensamiento de la gente. Son generaciones de chicos que han crecido en un contexto de violencia, la toman como normal. Ahí está el problema. Ven violencia en sus casas, cómo se manipulan armas, su padre le pega la madre, a sus hermanos, se normaliza la violencia".