sábado 09 de mayo de 2026
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Advierten que el 80% de los árboles en Mar del Plata requieren mantenimiento para mejorar el espacio urbano

Alfredo Antoniucci, referente en arbolado urbano, remarcó que la falta de poda compromete tanto la seguridad como la convivencia en el espacio público.
sábado 10 de mayo de 2025

En contacto con Infobrisas.com, Alfredo Antoniucci, titular del reconocido vivero que lleva su nombre y referente en el cuidado de los árboles y su convivencia en la trama urbana, trazó un panorama complejo sobre lo que es la situación del arbolado urbano en Mar del Plata.

“En estos momentos, un 80% del arbolado urbano debería ser podado”, estimó, puntualizando que esto genera una serie de problemas, como son las roturas de ramas y sus consecuentes accidentes, inconvenientes con el cableado eléctrico durante las tormentas, y también lo que es el ocultamiento de las luminarias, que redunda en falta de luz y lo que eso incide en la seguridad.

Respecto a cómo llegamos a este estado de situación, explicó que en la década del ´80, una ordenanza marcó un cambio sustantivo: el vecino debía hacerse responsable de la poda de sus árboles. Con esto, cada marplatense que tenga árboles en su casa, en su vereda, tiene que contratar a un podador matriculado y hacerse cargo de ese costo.

“Se trata de un platal. Hoy estamos hablando que hacer un trabajo de este calibre puede costar entre 400 mil y 600 mil pesos, teniendo en cuenta que requiere maniobrar en altura, con herramientas especiales, además de necesitar un contenedor para luego colocar las ramas”, graficó.

Y agregó: “Si el trabajo requiere bajar cables para hacer la poda, hay que sumarle el costo de EDEA”.

A esto le tenemos que sumar que dos de las especies más comunes que están diseminadas por Mar del Plata son el Plátano y el Tilo, que adquiere un volumen más que importante en su ramaje y su copa.

“Si ocurre un problema con un árbol, quien es responsable es el vecino, lo cual es un disparate. En este contexto termina pasando que muchos lo hacen por cuenta propia, lo cual genera accidentes, terminando en la guardia del Hospital Interzonal por caídas”, lamentó.

En ese marco, explicó que "hay una Ley provincial de arbolado urbano, la 12.276 del año 2003, a la que muchos municipios bonaerenses han adherido, y propongo que General Pueyrredón también lo haga, previa revisión por parte del Concejo Deliberante".

Se establece la necesidad de que los gobiernos municipales presenten anualmente un plan de forestación y/o reforestación, para lo cual deberán contar las Municipalidades en su Presupuesto de cada año con una partida destinada a ese fin. La misma permitirá brindar a la comunidad la plantación de especies arbóreas y arbustivas ornamentales que se instalarán en los lugares públicos, asegurándose su manejo y conservación. ARTICULO 2 de la Ley 12.276.

“Nosotros tenemos el antecedente de los años 80, cuando la empresa Venturino hacía la poda en todo el centro y macrocentro, se hacía responsable del trabajo, y se sumaba la intervención de estudiantes universitarios avanzados como supervisores”, rememoró Antoniucci.

Árboles que no deberían estar en las veredas

Siguiendo la línea de acontecimientos que explican la situación actual, puntualizó la decisión durante el mandato de Mario Russak de obligar a los vecinos a plantar árboles, lo que hizo que muchos optaran por variedades de bajo costo, y que terminó con diversos ejemplares que son inapropiados para estar en la vía pública, como pueden ser los olmos, los álamos o los sauces llorones.

“Con el paso de los años, estos árboles van creciendo, rompiendo veredas, caños subterráneos, lo que hace que la gente le termine tomando bronca. He visto con la saña que se ponen a podar o directamente talar con un hacha algunos árboles”, deploró.

Consultado respecto a lo que son los árboles en las plazas, consideró que el Municipio tiene un muy buen equipo que va haciendo poda selectiva en los espacios públicos, así como en los alrededores de las escuelas.

Lo que parece un simple afán conservacionista o estético, se transforma en un problema de primera magnitud. “Hay árboles, como los plátanos o tilos, que tienen cien años y están pasados de tamaño. Eso después hace que tapen los semáforos o los carteles que indican las calles y su sentido, con todo el peligro que eso significa”, enfatizó.

“No es un tema de debate público este”, cuestionó, aclarando que no se trata de algo imposible de resolver o que tenga un costo excesivo, si se afronta desde el Estado. Cabe remarcar que tras cada tormenta, es alto el costo que pagamos por los trabajos que se deben hacer para remover ramas y árboles caídos.

Al igual que las calles o las luminarias, los árboles deben tener un mantenimiento, siendo que forman parte del paisaje urbano. “Tenemos que convivir con ellos y cuidarlos adecuadamente,  no esperar una tragedia”, advirtió.