domingo 10 de mayo de 2026
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Causas, consecuencias y cómo combatir el Acné

Aunque se lo asocia comúnmente con la adolescencia, el acné puede persistir en la adultez e incluso aparecer por primera vez después de los 30.
martes 20 de mayo de 2025

Durante mucho tiempo, el acné fue considerado un problema típico de la adolescencia. Sin embargo, la evidencia médica y los testimonios de miles de personas alrededor del mundo confirman que esta afección cutánea no conoce de límites etarios. Hoy, el acné es la principal causa de consulta dermatológica, afectando al 80% de los adolescentes y a nada menos que el 40% de los adultos.

Esta afección de la piel, caracterizada por la aparición de granos, espinillas e inflamación, puede dejar huellas más allá del rostro: impacta directamente en la salud emocional. Según estudios recientes, el 75% de los jóvenes que padecen acné aseguran sentirse avergonzados por su apariencia y un 58% manifiestan tener problemas de autoestima.

Aunque las hormonas siguen siendo uno de los factores desencadenantes más comunes, especialmente en la adolescencia, durante el embarazo o a raíz de trastornos como el síndrome de ovario poliquístico, existen otras causas que explican por qué el acné aparece o persiste en la adultez.

Entre los factores internos destacan la predisposición genética, el estrés crónico y la proliferación de bacterias. Pero también influyen elementos externos: la exposición solar sin protección, una dieta rica en azúcares y grasas, el tabaquismo, la contaminación ambiental e incluso el uso inadecuado de cosméticos.

El abordaje del acné debe ser siempre personalizado y supervisado por un profesional. Existen múltiples tratamientos, que van desde cremas tópicas con retinoides o antibióticos, hasta terapias orales e incluso soluciones láser o de luz pulsada. En muchos casos, el tratamiento exitoso requiere tiempo y constancia.

Asimismo, una rutina de cuidado adecuada, basada en la limpieza suave de la piel, la hidratación no comedogénica y el uso diario de protector solar, puede marcar una gran diferencia. La alimentación saludable y el control del estrés también son aliados clave.