sábado 09 de mayo de 2026
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Auto Estilo Brisas

Una serie F 150 que es fuera de serie

Jugada casi de lleno al mercado de las pick-ups, Ford trajo 3 versiones del segmento Full-Size: Tremor, Lariat y Raptor. Hoy presento la F 150 Raptor, motor V6, voluminosa y potente, con el equipamiento de seguridad, confort y tecnología de un auto de alta gama. Tiene más pro que contras para las avenidas, calles y rutas de nuestro país. La experiencia de manejar una camioneta aunque la primera sensación sea la de estar al volante de un camión.
viernes 23 de mayo de 2025

No deberíamos dar muchas vueltas para deducir que la “F” de la serie F 150 viene como una forma de simplificar la marca Ford. Sin embargo, si en español le quisiéramos dar una vuelta de rosca más, podríamos capitalizar a la “F” como letra inicial de varios sustantivos y adjetivos.  Tranquilamente, podemos aplicar la “F” para hablar de Fortaleza y de allí la Raza Fuerte de pick-ups, en especial en esta línea donde el diferencial está en la capacidad de tiro, remolque y arrastre. O la “F” para hablar del Frente de un vehículo que se muestra imponente, casi con aspecto de camión, para refrendar que de hecho de ese rodado deriva la camioneta. También podemos decir que la “F” es por la Forma de su silueta, vista de perfil, por su robustez. Y con “F” de Fondo, a cuya capacidad de carga no le falta nada, con portón eléctrico, boca ancha y alta, escalerilla y baranda plegables, buena iluminación y lona marítima como cobertor ajustable y plegable, ciento por ciento impermeable, de excelente espesor y calidad. Le sumo una “F” extra, ya que a pesar de su tamaño y peso es de Fácil maniobrabilidad y hasta versatilidad con dirección eléctrica asistida.

Ya había contado en otro capítulo de Auto Estilo Brisas que todo nuestro mercado de vehículos patentados es una quinta parte de lo que Estados Unidos vende solamente en pick-ups, con el liderazgo de las tres corporaciones que llevan genética norteamericana. Son las versiones gigantes de Ram, que fuera originariamente un modelo de Dodge; General Motors, cuya marca principal es Chevrolet y se agranda con la Silverado y Ford, que por encima de la F 150 que hoy analizo, tiene la F 250.

Está claro que la infraestructura vial y urbana de la Argentina no es el territorio ideal para moverse con chatas de estas características. Esto a diferencia de lo que experimentan los estadounidenses con autopistas multitrocha, anchas avenidas y grandes superficies de estacionamientos en los frentes de las mayorías de las tiendas y comercios que facilitan el desplazamiento de las Full-Size.

El portafolio de las F 150 fabricadas en Detroit incluye una opción Lariat híbrida y otra V8 denominada Tremor. Sin embargo, la preferida en nuestro país y tal vez la más atractiva y vistosa es la Raptor V6, con motor turbonaftero 3.5 que desarrolla 456 caballos de potencia. A pesar de sus más de 3 toneladas de peso, los 691 NM de torque le permiten una aceleración de 0 a 100 en apenas algo más de 6 segundos.

La Raptor es reconocible por su porte, pero además porque tanto la Ranger como la F 150 no llevan la insignia del Óvalo en la parrilla sino directamente la leyenda Ford en grandes letras de molde. La F 150 por sus dimensiones lleva 3 luces ámbar a tono con los extremos de marcha diurna en el frente como cumplimiento de un estándar de homologación, para advertir que tiene 2 metros con 40 de ancho con sus espejos desplegados. De punta a punta, la extensión llega a casi 6 metros de los cuales 3,70 los ocupa entre ejes, bordeados por enormes estribos metálicos para acceder con mayor comodidad.

En equipamiento de seguridad a la F 150 Raptor no le falta nada. Desde un sistema de luces LED adaptativas, con buena profundidad lumínica en bajas y altas hasta 8 airbags y todas las asistencias a la conducción de carril y alcance, que se complementa con cámaras trasera, frontal y 360 grados.

Desde el interior todo se ve como desde un balcón mientras que hacia arriba tiene el aspecto de un observatorio panorámico por su doble techo solar. A los pocos segundos de rodaje, simplemente parece un viaje en un auto de alta gama, con butacones delanteros climatizados, tapizados con cuero y alcántara, regulación eléctrica y con plazas traseras también muy amplias en sus dimensiones. Un sinfín de comandos de fácil alcance se combina con un selector de cambios estilo avión con plegado, para que el generosísimo portaobjetos intermedio se convierta en mesa de trabajo. Como si fuera poco, abundan los espacios y buches para guardar efectos personales sobre los que se activa la sobria iluminación ambiental. Todo se conjuga con materiales blandos, de muy buena confección y calidad, detalles refinados y de buen gusto. En sintonía, una pantalla de 12 pulgadas permite el gobierno de toda la tecnología que amplifica el sonido a un equipo Bang & Olufsen con 14 parlantes.

Las sensaciones al volante son únicas porque aquello que desde abajo se ve como una mole es un mito al conducirlo. Las regulaciones eléctricas doble del volante, la pedalera y el asiento nos dejan en el punto más relajado y óptimo. De frente, un tablero sobrio aunque con abundante información, cuya buena parte se extiende al parabrisas con el Head-up display. Y desde allí, todo es elección democrática según las necesidades, inclusive para el triple modo de conducción en 4x4 alta, baja y de reparto automático para sus ejes y neumáticos de 17 pulgadas con capacidad off-road. La caja automática de 10 marchas se ocupa inteligentemente de todo porque a 80 kilómetros por hora ya se relaja y el nivel de consumo, que es alto en ciudad, se normaliza notablemente cuando entra en una velocidad estable de 110 o 120 km/h para rodar a 1700 revoluciones por minuto. También ofrece la alternativa de manejo manual con levas al volante de generosas proporciones.

Llenar el tanque de 136 litros es tan doloroso como buscar un espacio para estacionarla, que al encontrarlo se transforma en anécdota y diversión para ubicarla.

El mayor costo de la F 150 Raptor está sin dudas en el concesionario, por sus 138 millones de pesos. Aunque quien quiera y pueda, sentirá que hace su mejor inversión por costo-beneficio y seguramente por el disfrute.

 

Por Daniel Revol / @DanielRevolArg