martes 07 de abril de 2026
Publicidad

La importancia de revisar estufas y calefactores para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono

Con el inicio del frío, expertos alertan sobre los riesgos del monóxido de carbono, un gas tóxico que puede causar intoxicaciones graves si los artefactos no están en buen estado.
viernes 23 de mayo de 2025

Con el descenso de las temperaturas, crece la utilización de estufas, calefactores y otros artefactos a gas para calefaccionar los hogares. Por eso, especialistas y autoridades sanitarias insisten en la importancia de realizar una revisión obligatoria de estos equipos antes de su puesta en funcionamiento, con el objetivo de prevenir accidentes que pueden ser fatales.

El principal peligro está asociado al monóxido de carbono (CO), un gas incoloro, inodoro y altamente tóxico que se genera cuando la combustión de materiales como gas, madera, carbón o querosene es incompleta. Al no emitir ningún olor, el CO puede ser inhalado inadvertidamente, provocando intoxicaciones graves que requieren atención médica urgente.

Los primeros síntomas de intoxicación incluyen dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, debilidad, somnolencia y confusión. Si la exposición al gas continúa, la situación puede agravarse hasta causar pérdida de conciencia, daño cerebral irreversible o incluso la muerte. Por esta razón, las autoridades enfatizan que actuar rápidamente puede salvar vidas.

Las personas con mayor riesgo son los niños, los adultos mayores y quienes padecen enfermedades cardíacas o respiratorias. Además, la intoxicación por CO es especialmente peligrosa porque sus síntomas iniciales pueden confundirse con un cuadro gripal, cansancio o fatiga, dificultando su diagnóstico precoz.

Frente a este panorama, los expertos recomiendan:

  • Realizar una revisión anual de los artefactos a gas por parte de profesionales matriculados.
  • No bloquear las rejillas de ventilación de los equipos ni las salidas de gases.
  • Instalar detectores de monóxido de carbono en el hogar para alertar sobre niveles peligrosos.
  • Ventilar correctamente los ambientes donde se usen estos artefactos.