sábado 09 de mayo de 2026
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La Revolución de Mayo, el mito fundacional: cómo se gestó el proceso de emancipación de la Corona

Los detalles, los pormenores políticos, el contexto histórico y social del hito que, para los historiadores y los argentinos, marcó el origen de la identidad criolla. La entrevista completa con la doctora en historia Laura Mazzoni en Radio Brisas, en el ciclo de Horacio Embón.
domingo 25 de mayo de 2025

Siempre es oportuno capitalizar las fechas patrias para reflexionar en profundidad sobre su razón de ser. Es probable que todo argentino haya recalado en cuestionarse cómo surgió la Revolución de Mayo, cuáles fueron las motivaciones de aquellos criollos, por qué se llamó a "cabildo abierto".

En diálogo con Horacio Embón en Embón Registrado, la doctora en historia Laura Mazzoni recapituló sobre el sentido de la efeméride y ensayó respuestas sobre cada una de esas preguntas. "Es una gran ocasión para cada año poder reflexionar y pensar sobre lo que significó esa fecha para nuestra actual identidad nacional", comentó.

"El 25 de Mayo es una fecha que inaugura un mito, el mito fundacional de Argentina, pese a que Argentina no existe como tal en mayo de 1810, y el siglo XIX va a ser un período muy largo de definiciones y de luchas por organizar una unidad política nueva ante la invasión napoleónica a España", narró en esa línea Mazzoni.

La Revolución de Mayo, como fecha, no deja de ser una convención por parte de los historiadores, un punto en el que comenzar a rastrear el origen de la identidad argentina. Sin embargo, más allá de la cuestión arbitraria, el resultado del cabildo abierto significó un fuerte cambio en la misma época.

Como órgano de gobierno, el Cabildo no era una cuestión extraordinaria. De hecho, era algo habitual; era la expresión de la política a nivel municipal. El hecho de llamar a cabildo abierto, sin embargo, sí revestía de una trascendencia adicional los debates, aunque tampoco implicaban una participación popular masiva. "Los vecinos que conformaban el cabildo eran pocos, pero ante cuestiones más importantes se llamaba a cabildo abierto: participaban los vecinos, aunque no todo el mundo era 'vecino", subrayó Mazzoni.

"Buenos Aires tenia 40.000 habitantes, y no todos tenían derecho a ser considerados vecinos. Los indios, las mujeres, los afrodescendientes no eran vecinos. Muchos de los vecinos eran peninsulares, otros eran criollos, (y a su vez) muchos de ellos eran desciendentes de peninsulares. Los lazos que unian a los cabildos con los peninsulares eran muchos y muy profundos, eran familia en muchas ocasiones.", explicó la especialista.

En ese contexto, la doctora en historia e investigadora del CONICET explicó que "no todos querían lo mismo; lo que estaba pasando en España en ese momento implicaba una serie de cuestionamientos y redefiniciones: y ahí las respuestas son variadas, no son univocas".

Así, surgieron grupos como los encabezados por Mariano Moreno y Bernardo de Monteagudo, un sector de la elite de Buenos Aires que ansiaba una emancipación más cercana a la del imaginario popular. Pensaban en una ruptura definitiva con la península ibérica.

Pero, al mismo tiempo, otros vecinos y grupos políticos del Virreinato del Río de La Plata pensaban en otras soluciones o salidas a la crisis. En ese grupo entraba, por ejemplo, la figura de Carlota Joaquina de Borbón, una figura política predominante en el continente.

Carlota Joaquina de Borbón y su influencia en el cabildo abierto

Como personaje histórico, Carlota Joaquina de Borbón asumió gran relevancia tras la invasión borbónica a la península ibérica; el momento en el que Napoleón cruzó España con sus tropas con el plan de invadir Portugal, que era aliado de Inglaterra.

"En ese momento, la Corte de Portugal entera se traslada a Río de Janeiro. Va a ser la primera Corte Real que va a pisar suelo americano. El hijo del rey Juan VI de Portugal estaba casado con Carlota Joaquina. Ante la prisión que le impone Napoleón a Fernando VII, Carlota empieza a reclamar que ante la vacancia de poder, los territorios que pertencian a España, pretendía ser ella quien los herede, por herencia monárquica", comentó Laura Mazzoni.

Fue mucho más que un capricho monárquico. Con ese argumento, Carlota Joaquina comenzó a mover hilos de la política con fiereza. Mandó enviados a Montevideo, a Buenos Aires, a otros espacios del Virreinato con el fin de negociar esa transición negociar esta transición. Eventualmente, esa corriente de pensamiento tuvo voz en el cabildo abierto. "Algunos vecinos apoyan esta salida; lo que se discute en el cabildo, entre otras cosas, contempla la posibilidad de legar la soberanía en Carlota Joaquina", narró la doctora en historia.

Un poco de esencia criolla de la Revolución de Mayo: la defensa de la soberanía

Hubo un fuerte indicio de soberanía en el principio rector de las milicias. Entre el mito y la historia, algo de argentinidad, de alguna manera, comenzó a gestarse lentamente desde esos grupos armados organizados por vecinos y comandados por militares experimentados.

"En 1806 hay un hecho que es relevante, que son las invasiones inglesas. Hay tropas que invaden la plaza porteña, incluso llegan a hacerse cargo de la ciudad, a implementar un régimen propio por 2 meses. Ese hecho es importante", reflexionó Mazzoni. Fue el puntapié para sembrar la semilla de la defensa de la soberanía; la idea de que la Corona ya no era capaz de garantizar el orden en el Río de La Plata.