sábado 09 de mayo de 2026
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Comenzó en Mar del Plata el juicio a pastor evangélico acusado de someter a jóvenes en centro de rehabilitación trucho

El pastor evangélico enfrenta un juicio federal por trata laboral agravada, privación ilegal de la libertad y ejercicio ilegal de la medicina, tras captar jóvenes vulnerables a través de un falso centro de rehabilitación no habilitado.
martes 27 de mayo de 2025

El Tribunal Oral Federal de Mar del Plata dio inicio esta semana al juicio contra Roberto Tagliabué, un pastor evangélico acusado de haber montado un sistema de trata de personas con fines de explotación laboral, utilizando como fachada un centro de rehabilitación de adicciones no habilitado.

El caso, que involucra a nueve víctimas confirmadas y posibles nuevos damnificados, revela un entramado de captación, control y explotación basado en el abuso de poder, la fe y la necesidad de contención de personas en situaciones extremadamente vulnerables.

La fiscal federal Laura Mazzaferri, junto con integrantes de la Unidad Fiscal Mar del Plata y la Procuraduría de Trata (PROTEX), presentó una acusación que incluye además privación ilegítima de la libertad, maltrato animal, venta de fauna silvestre y el ejercicio ilegal de la medicina.

Según la investigación, Tagliabué captaba jóvenes a través de la iglesia El Shaddai, un comedor comunitario, y un espacio presentado como hogar de recuperación, que carecía de habilitación y personal de salud profesional.

Muchos de los jóvenes llegaban derivados por la Justicia provincial para cumplir medidas alternativas a la prisión, lo que era aprovechado para mantenerlos en condiciones de explotación laboral bajo una supuesta internación.

Las condiciones de sometimiento

Durante al menos dos décadas, las víctimas fueron retenidas por hasta 45 días sin contacto con el exterior, sin acceso a dinero ni dispositivos móviles, y obligadas a realizar tareas como venta ambulante, trabajos de mantenimiento, o atención en negocios del imputado, incluyendo un minimercado y una forrajería.

El dinero generado era controlado exclusivamente por el pastor, quien incluso se apropiaba de pensiones por discapacidad o planes sociales, bajo la excusa de descontar gastos del lugar “gratuito” y cobrarles un diezmo obligatorio.

Además, existía un sistema de sanciones económicas para quienes no cumplían las reglas impuestas, incluyendo multas y descuentos por compras realizadas, muchas veces en el propio minimercado de Tagliabué.

Vínculos de dependencia y control absoluto

Mazzaferri señaló que el pastor ejercía un poder absoluto sobre las víctimas, en muchos casos ganándose su confianza mediante un discurso religioso. Esta relación de dominio incluía adoctrinamiento, coacción psicológica y una total restricción de autonomía, generando una dependencia prolongada.

“No promovía la autonomía, sino métodos de sumisión y control que restringían la libertad personal”, afirmó la fiscal.

Posible ampliación del juicio

El juicio, presidido por el juez Roberto Falcone, continuará con más de 70 testigos convocados. Se anticipa que el Ministerio Público podría ampliar la acusación si se confirman más casos similares.

En paralelo, se busca el decomiso de inmuebles y una reparación integral a las víctimas, quienes dieron su testimonio a puertas cerradas.

Maltrato animal y otras acusaciones

Durante los allanamientos realizados en 2022, se descubrieron más de 250 animales, entre ellos especies exóticas en peligro de extinción, que eran comercializadas sin autorización. Esta acusación, sumada al maltrato animal, agrava el cuadro judicial del acusado.