sábado 04 de abril de 2026
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25 de junio de 1994: a 31 años del doping positivo de Maradona en EE.UU. 94

El 25 de junio de 1994, Diego Maradona jugó su último partido oficial con la Selección Argentina. Fue en la victoria ante Nigeria por el Mundial de Estados Unidos.
miércoles 25 de junio de 2025

El 25 de junio de 1994, la Selección Argentina vencía 2 a 1 a Nigeria por la fase de grupos del Mundial de Estados Unidos. Todo parecía encaminado: el equipo mostraba carácter y Diego Maradona lideraba en la cancha con la energía de sus mejores años. Sin embargo, ese mismo día, el fútbol argentino vivió una de sus postales más tristes y recordadas: el último partido oficial de Maradona con la camiseta albiceleste.

La imagen del día fue Diego, tomado de la mano de una enfermera rubia, siendo escoltado fuera del campo para realizarse un control antidoping. Lo que en principio pareció parte del protocolo habitual terminó siendo el principio del final. Días después, la FIFA confirmaría el resultado positivo por efedrina y compuestos prohibidos. La noticia sacudió al mundo.

Aquel Diego, con 33 años, había vuelto a la selección en plena reconstrucción. El equipo dirigido por Alfio Basile se apoyaba en su experiencia y su presencia arrastraba el respeto incluso de los más jóvenes.

En los dos primeros partidos del Mundial, contra Grecia y Nigeria, Argentina desplegó un juego prometedor. Maradona incluso convirtió un golazo frente a los griegos y festejó mirando directo a cámara. 

El doping positivo no solo marginó a Diego del torneo, también resquebrajó al grupo. En conferencia de prensa, Maradona fue contundente: "Me cortaron las piernas". Argentina, sin su capitán, perdió el rumbo y quedó eliminada en octavos de final ante Rumania.

A 31 años de aquella tarde, en el Foxborough Stadium, la figura de Maradona sigue intacta en el corazón del fútbol argentino. Su última imagen en un Mundial no fue la de un festejo ni una jugada de antología, sino la de un ídolo sacado de escena en plena función. Un final que nadie imaginó, pero que terminó siendo parte inseparable de su leyenda.