jueves 07 de mayo de 2026
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La hermana del nieto 140 trabajará para recuperar a los otros 300

Adriana Metz, hermana del nieto Nº140 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo, compartió su emoción en Radio Brisas y ratificó su compromiso por encontrar al resto de las personas apropiadas ilegalmente durante la última Dictadura Militar.
martes 08 de julio de 2025

Tras encontrar a su hermano, el nieto Nº140 registrado por Abuelas de Plaza de Mayo, Adriana Metz compartió su emoción en Radio Brisas. Allí, anunció que su labor continuará para hallar al resto de las personas que fueron apropiadas ilegalmente durante la última Dictadura Militar y que buscan conocer su verdadera identidad.

En el programa "Plan Luz", la mujer, quien vive en Mar del Plata desde hace más de tres décadas, relató: "Cuando encaré la búsqueda, trataba de encontrarle la vuelta y una nueva herramienta, para que fuera más interesante el relato o el poder acercarse, pero estaba tan ocupada en esa búsqueda que no me detuve a pensar cómo sería el encuentro".

"No era algo que tuviera en la cabeza. Yo buscaba y lo quería encontrar, pero antes de eso no podés ponerte a pensar cómo va a ser el encuentro. Creo que puse la cabeza en eso", añadió.

No obstante, aclaró que "obviamente, no surgió de mí, sino de las Abuelas, quienes nos enseñaron, a quienes formamos parte de la institución, a que hay que buscar. Después fuimos acomodándonos, porque cuando ellos empezaron con la búsqueda no había un manual que dijera 'así se busca a un hijo, así se busca a un nieto'".

Adriana aseguró también que "con cada una de las restituciones hay una forma, una herramienta, una historia y un descubrir nuevo. El encuentro (con su hermano) lo tuve ayer".

"Me sentí superliviana, en el sentido de que la búsqueda ahora se encara desde otro lugar, sabiendo que él ya está y que son 300 personas a las que hay que ayudar a que sientan ese abrazo y ese acompañamiento, esa contención y cariño de abuela", agregó.

Asimismo, reflexionó que, durante muchos años, "la situación fue una búsqueda pasiva, porque yo tenía un año y un mes cuando secuestraron a mis viejos, pero ya había tenido una modificación en mi corta vida".

"Mi mamá quedó embarazada y yo todavía tomaba la teta, así que tuvieron que cortar con eso. No acepté mamadera y me tuvieron que enseñar a tomar en taza, con un año y dos meses, algo que no es común en las niñeces", contó.

Asimismo, recordó que acompañó a sus abuelos "en cada una de las actividades que hicieron respecto a mi papá, mi mamá y mi hermano, pero fue una búsqueda pasiva desde el acompañar".

"Cuando me fui a vivir a Mar del Plata, en diciembre de 1989, pasé a ser una adolescente hija de desaparecidos. Cuando me preguntaban por qué vivía con mi tío y no con mi mamá y mi papá, respondía que porque estaban desaparecidos. Porque el terrorismo de Estado se los llevó", añadió.

Además, Adriana ironizó: "Siempre viví con esa historia. Y más allá de lo terrible de no tenerlos, la pude llevar bastante bien. Estoy bastante cuerda para todo lo que ha vivido la familia Metz-Romero".

El nieto número 140, que hoy tiene 48 años, nació el 17 de abril de 1977 en el centro clandestino de detención conocido como “La Escuelita” de Bahía Blanca, según se pudo saber por los testimonios de sobrevivientes.

Su madre, Graciela, había sido secuestrada embarazada de cinco meses junto a su compañero Raúl en la ciudad de Cutral-Có, Neuquén. Ambos continúan desaparecidos, al igual que el bebé que nació en cautiverio y fue apropiado.