martes 20 de octubre de 2026
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Se pondrá en funcionamiento un nuevo esquema de importación de alimentos en Argentina

El Gobierno implementó un nuevo sistema de control e importación de alimentos que reduce costos, agiliza trámites y refuerza la seguridad alimentaria.

Después de más de 30 años sin modificaciones, el Gobierno nacional presentó una modernización integral del sistema de control e importación de alimentos, con el objetivo de fortalecer la seguridad alimentaria y alinear los estándares nacionales con los de los países más desarrollados.

El proyecto fue impulsado de manera conjunta por los ministerios de Salud, Desregulación y Transformación del Estado, y Economía, con una fuerte articulación entre ANMAT y Senasa.

El nuevo esquema agiliza los trámites administrativos, elimina superposiciones burocráticas y reconoce certificaciones internacionales de alta vigilancia sanitaria, lo que permite reducir tiempos y costos en el proceso de importación.

Según estimaciones oficiales, la reforma permitirá un ahorro anual de unos 40 millones de dólares, debido a la reducción de aranceles que, en algunos casos, duplicaban el costo de las importaciones.

Este ahorro, explican desde el Gobierno, podría reflejarse en una baja en los precios finales de los alimentos, especialmente en productos importados o con componentes externos.

Más control y trazabilidad

Uno de los pilares del nuevo sistema es el fortalecimiento de la coordinación entre ANMAT y Senasa, con el fin de garantizar controles más eficientes, transparentes y trazables.

Las autoridades destacaron que la actualización incorpora herramientas digitales para seguimiento y control en tiempo real, lo que mejora la capacidad de respuesta ante alertas sanitarias y aumenta la confianza de los consumidores.

“Este paso nos coloca entre los países con sistemas más modernos y confiables en materia de control alimentario”, expresó el subsecretario de Regulación, Martín Lugones, al presentar la iniciativa.

Impacto económico y sanitario

La medida se inscribe en una agenda de desburocratización y optimización de recursos públicos, pero también apunta a elevar la calidad y seguridad de lo que llega a la mesa de los argentinos.

Con esta actualización, Argentina se suma a los estándares de control alimentario de regiones como la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá, que reconocen certificaciones cruzadas y vigilancia sanitaria internacional.