martes 28 de abril de 2026
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El “salvavidas” abdominal revela riesgos ocultos para la salud

Especialistas advierten que la grasa abdominal y la grasa visceral son indicadores clave del riesgo cardiometabólico y de la posible aparición de diabetes, más allá del IMC tradicional.
viernes 14 de noviembre de 2025

La acumulación de grasa abdominal —popularmente conocida como “salvavidas”— dejó de considerarse un aspecto meramente estético y pasó a ser un marcador clínico relevante en la evaluación del riesgo cardiometabólico.
Según especialistas, este tipo de grasa está vinculada al inicio de la diabetes y a complicaciones cardiovasculares que afectan a millones de adultos en todo el mundo.

La Federación Internacional de Diabetes y la OMS recuerdan cada 14 de noviembre la importancia de detectar señales tempranas, en un contexto donde más de 500 millones de personas conviven con esta enfermedad.

El Índice de Masa Corporal (IMC) continúa siendo una herramienta de referencia, pero presenta una limitación clave: no diferencia entre masa muscular y masa grasa, ni refleja la ubicación de esa grasa.
Esto explica por qué personas con un IMC normal pueden tener altos niveles de grasa visceral, un factor que impulsa la llamada “diabesidad”.

La importancia de medir la cintura

Los cardiólogos destacan la medición de la Circunferencia de Cintura como un indicador directo del riesgo.

  • Hombres: riesgo elevado a partir de 94 cm y riesgo máximo desde 102 cm
  • Mujeres: riesgo elevado desde 80 cm y máximo a partir de 88 cm


La presencia de grasa visceral es el principal motor biológico de la resistencia a la insulina, condición que antecede al desarrollo de la diabetes tipo 2.

Relación Cintura-Altura (RCA), un índice superior

La RCA —cintura dividida por la altura— permite evaluar de forma más precisa el riesgo cardiometabólico. Una relación ≥ 0.50 indica una acumulación excesiva de grasa en la zona abdominal y la necesidad de intervención.

Consecuencias cardiovasculares: el verdadero trasfondo

El Dr. Matías Arrupe, de la Federación Argentina de Cardiología (FAC), advierte que la diabetes debe entenderse como “una enfermedad cardiovascular disfrazada”.
La exposición prolongada a glucosa elevada deteriora los vasos sanguíneos y acelera la aterosclerosis, aumentando de forma notable la probabilidad de:

  • Infarto de miocardio
  • Accidente cerebrovascular (ACV)
  • Insuficiencia cardíaca (afecta a hasta el 50% de las personas con diabetes)


Cerca del 80% de las muertes relacionadas con diabetes provienen de estas complicaciones.

Prevención: medir, alimentarse mejor y moverse más

La diabesidad y el exceso de grasa abdominal pueden revertirse cuando se actúa a tiempo.

El Dr. Jorge Riera Stival recomienda:

  • Reducir ultraprocesados y azúcares añadidos
  • Priorizar verduras, frutas, legumbres, proteínas magras
  • Incrementar el consumo de fibra, clave contra la resistencia a la insulina


Actividad física constante

El ejercicio regular mejora la sensibilidad a la insulina.
Los especialistas sugieren 150 minutos semanales de actividad moderada y ejercicios de fuerza para preservar masa muscular

La FAC insiste en un mensaje claro, medir la cintura, transformar la alimentación y mantener el cuerpo en movimiento son medidas efectivas para prevenir la diabetes y las enfermedades cardiovasculares asociadas.