jueves 02 de abril de 2026
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Taxista denuncia que las caravanas de motos y autos en zona sur siguen y atacan a quienes circulan por su camino

Un taxista denunció ataques, destrozos y amenazas durante una caravana de motos en Mar del Plata. Asegura que la violencia se repite cada fin de semana.
lunes 15 de diciembre de 2025

Las caravanas de motos en Mar del Plata, especialmente en la zona sur de la ciudad, volvieron a quedar en el centro de la escena tras el crudo testimonio de Jorge, un taxista que decidió abandonar la actividad luego de vivir una noche que describió como “una pesadilla”.

Según relató, los hechos ocurrieron el sábado de la semana pasada por la noche, cuando circulaba con pasajeros por la zona de Olan y Antártida Argentina, cerca del cementerio. Allí se encontró con una masiva concentración de motos y autos, presuntamente vinculados a picadas ilegales.

“Me rozaron el auto y me gritaban que acelere”

Jorge contó que, mientras llevaba pasajeros —entre ellos familias con niños— fue rodeado por entre 10 y 15 motos que rozaron su vehículo y lo increparon a los gritos.

“Era una locura. Mucho ruido, motos, autos estacionados y nadie controlando”, explicó.

Ante la situación, alertó a la operadora de la empresa de taxis, quien decidió no enviar más móviles a la zona por el riesgo que implicaba.

El impacto del ruido y el miedo en los barrios

La operadora, según relató el chofer, también expresó su hartazgo: vive en una zona cercana a la costa y tiene un hijo con trastorno del espectro autista, profundamente afectado por el ruido ensordecedor que se repite todos los fines de semana.

Una persecución que terminó en ataque

Luego de dejar a un pasajero, Jorge tomó un viaje hacia Mogotes. En el trayecto por Mario Bravo, observó cómo la caravana —integrada por entre 100 y 150 motos y unos 60 autos— se dispersaba para evitar a la policía.

Más tarde, al retomar por Avenida de los Trabajadores, quedó atrapado por un segundo grupo. Allí ocurrió lo peor: un objeto punzante impactó contra una de las ventanillas del taxi, rompiendo el vidrio y esparciendo fragmentos dentro del vehículo.

“Me cayó vidrio en la cara. Me salvé de perder la vista de casualidad”, afirmó.

Pasajeros aterrados y una escena intimidante

Dentro del taxi viajaban tres hombres y una mujer, que entraron en pánico al ver la sangre y los vidrios. Mientras esperaban ayuda, las motos rodearon el auto, haciendo ruido, prendiendo fuego y exhibiendo palos encendidos.

“Era un alarde. Como diciendo ‘esto es nuestro’”, describió el taxista.

Según indicó, la UTOI nunca apareció. Finalmente, fue la policía bonaerense la que logró resguardar la situación y acompañarlo a realizar la denuncia.

“Esto pasa todos los fines de semana”

Jorge aseguró que este no fue un hecho aislado. Recordó situaciones similares en otras zonas del sur de Mar del Plata, incluso episodios donde hubo víctimas fatales.

“La policía está desbordada. ¿Cómo frenás 150 motos?”, se preguntó.

Jubilado y trabajando por necesidad, decidió dejar el taxi tras el ataque. “No vale la pena arriesgar la vida”, concluyó.