jueves 02 de abril de 2026
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Auto Estilo Brisas

El orgullo de ser siempre un sedán

Sentra refuerza el concepto moderno de una categoría que en la Argentina parece en extinción, limitada a cierto rango etario. Con abundante tecnología y silueta con rasgos deportivos, ratifica que el confort no debe resignar espacio ni seguridad para estar vigente. Nissan, una marca muy fuerte en la región, con preponderancia en México, readecua su oferta para jugar en la preferencia de todos los gustos, aunque ya no tenga fabricación nacional.
viernes 02 de enero de 2026

Perdón porque en esta primera nota del nuevo año, seré auto-referencial. En realidad de alguna manera siempre lo hice en cada columna, al dar mi visión lo más objetiva posible en el análisis de cada vehículo probado. Aunque en este caso, mi memoria emotiva y selectiva me llevó a la primera oportunidad en la que manejé con cambios automáticos. Fue hace 31 años, en mi primer viaje a Estados Unidos. Por calles, avenidas, rutas y autopistas de la Península de La Florida, entre Miami y Orlando, conduje un Nissan Sentra. Me llevó apenas una brusca frenada con el pie inapropiado al retirarlo de la agencia de alquiler, para mentalizarme de inmediato que debía auto-inhibirme de la existencia de mi pierna izquierda. Luego, fue todo placer. Ese Sentra, comparado con el parque automotor que teníamos por aquellos tiempos en la Argentina, me parecía futurista, donde casi la totalidad de las cajas de cambio eran manuales y los modelos que utilizábamos estaban muy retrasados con respecto a los lanzamientos que se producían en los mercados del primer mundo.

Ahora, cuando volví a subirme a esta nueva generación del Sentra, que lleva medio siglo de existencia en Latinoamérica, inmediatamente reconocí el ADN de este sedán mediano. Es inconfundible por lo personal, con ese espíritu japonés que, es cierto, también experimentan sus principales competidores del mismo origen. Me senté al volante de este Sentra automático y la primera curiosidad es que tiene 3 pedales. Es que el freno de mano en realidad es de pie, ubicado bien a la izquierda, como en algunas chatas de gran porte y vehículos pesados.

Fabricado en la planta mejicana de Aguascalientes, Sentra viene con motorización 2 litros atmosférico, que como dijimos en la prueba anterior de Subaru Forester, es tradicional en las marcas niponas por probado y confiable. Desarrolla 147 caballos de potencia, con un torque de 197 NM, asociado a una caja automática CVT de 8 marchas simuladas, habitual en los sistemas de transmisión con variación continua. Pero también incluye el manejo manual con levas ubicadas detrás del volante multifunción.

La versión Exclusive CVT está llena de chiches tecnológicos en convivencia con la sobriedad, que parece fundirse con la austeridad. Los materiales en su interior son de buena confección, coronados por el techo solar, regulación eléctrica para la butaca del conductor y calefacción para ambos asientos delanteros de cuero sintético. La climatización es automática y bi-zona. El panel frontal se conforma por un tablero de instrumentos de 7 pulgadas con dos relojes con agujas convencionales y un sistema multimedia en una modesta pantalla de 8 pulgadas, con excelente calidad de sonido en los 8 parlantes de la línea Bose. Por dentro es cómodo para todos los ocupantes y el baúl, típico del segmento, alcanza los 466 litros.

El equipamiento de seguridad es una de las fortalezas del tope de gama de Nissan Sentra. A los 6 airbags y lo obligatorio en los frenos se suman el control de estabilidad; sensores delanteros, traseros y de ángulo ciego en los espejos rebatibles con el cierre; cámaras en 360 grados y de retroceso; frenado autónomo de emergencia; alertas de tráfico cruzado, mantenimiento de carril con intervención y de atención del conductor. Para asistir y facilitar una conducción más relajada, cuenta con luces altas automáticas, control de velocidad crucero adaptativo y encendido remoto del motor.

La máscara frontal del Sentra es tentadora, con una pronunciada caída en el diseño de su capot, luces led muy rasgadas y una ceja ancha para la marcha diurna. La parrilla abarca casi toda la superficie de la trompa, incluyendo el emblema de grandes proporciones y la ubicación de la chapa patente. De perfil, la silueta de este sedán habla por sí misma, con el porte que le dan las llantas de aleación de 17 pulgadas y la luneta de simulación fastback que se une al baúl de cola corta y alta.

La gama se complementa con el modelo base llamado Advance y uno intermedio identificado como SR, con estética deportiva. A su portafolio de productos, Nissan ha sumado una versión más personalizada del Sentra, SR Nightfall, con preponderancia de un color negro especial hasta en los más mínimos detalles. La gama de precios va de los 46 a los 53 millones de pesos.

El año que finalizó fue muy particular para Nissan. Dejó de producir la pick-up Frontier en la planta cordobesa de Renault, en un desafío que durante siete años no cumplió con los objetivos cuantitativos en un segmento tan exigente. Por eso, buena parte de la oferta ahora baja desde México y Brasil, con las ventajas arancelarias del Mercosur. También es justo reconocer que Nissan ha sido una de las marcas pioneras en traer hace una década al Leaf, un modelo electrificado con una autonomía limitada a lo urbano. Con una red de concesionarios que tuvo una rápida expansión, hoy es una corporación que se reinventa para mantener su presencia, muy lejos de la demanda que tiene en otro países del continente. Aspira a reimportar los emblemáticos todoterreno Pathfinder y SUV Murano. Nissan tiene más de 110 años de vida y ya había tenido otra época de presencia importante en nuestro país. Sin embargo, la última fue la que requirió de una inversión mayor y sería positivo que pudiera sostenerse, como un jugador altamente competitivo.

 

Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
IG: AutoEstiloBrisas