lunes 23 de febrero de 2026
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Cerebro adolescente: entender para acompañar mejor

En la columna de salud en Brisas Primera Edición, la licenciada Teresa Torralva habló acerca de lo que dicen las neurociencias sobre el cerebro durante la adolescencia y cómo apoyarnos en la información para guiar esta etapa.
martes 03 de febrero de 2026

Por el Dr. Ariel Cherro 

La adolescencia es una etapa de enorme transformación, donde el cerebro vive cambios profundos que impactan en las emociones, la conducta y la forma de vincularse. En Brisas Primera Edición, Alfredo Ves Losada y el Dr. Ariel Cherro dialogaron con la Lic. Teresa Torralva, especialista en neurociencias cognitivas y autora del libro Adolescencia. Una Mirada desde la neurociencia. Su obra es una guía para comprender esta etapa desde la evidencia científica.

UN CEREBRO EN OBRAS: CAMBIOS NEUROBIOLÓGICOS

Durante la adolescencia, se produce una reorganización cerebral intensa. La poda sináptica elimina conexiones que no se usan, mientras que la mielinización fortalece y acelera las vías neuronales relevantes. Esto genera un cerebro altamente plástico, con gran capacidad de aprendizaje, creatividad y adaptación. Según lo descrito por Torralva y respaldado por investigaciones en neurociencias del desarrollo, los sistemas emocionales maduran antes que los centros de control ejecutivo.

Los sistemas emocionales y de recompensa maduran antes que las áreas frontales responsables del control inhibitorio, la planificación y la regulación emocional. Por eso puede verse impulsividad, intensidad emocional, búsqueda de novedad y sensibilidad al juicio social.

Esto explica por qué muchos de los comportamientos que inquietan a los adultos son esperables y parte del desarrollo normal:

  • Cambios de humor.
  •  Necesidad de privacidad.
  • Mayor identificación con pares.
  • Prueba de límites.
  • Curiosidad y deseo de explorar nuevas experiencias.
  • Períodos de silencio o cierre emocional.

El silencio, como señala Torralva, no siempre es rechazo: muchas veces es un modo de procesar.

SEÑALES QUE PUEDEN PREOCUPAR

Aunque la mayoría de los cambios son propios de la etapa, algunas señales requieren atención. Diversos informes académicos y clínicos coinciden en que estos signos pueden anticipar malestar emocional significativo:

  • Aislamiento sostenido en el tiempo.
  •  Irritabilidad o angustia persistente.
  • Abandono de actividades antes placenteras.
  • Cambios marcados en sueño o apetito.
  • Autolesiones.
  • Descenso abrupto del rendimiento escolar.
  • Comentarios sobre no querer vivir o sentirse una carga.

CÓMO COMUNICARSE MEJOR CON ADOLESCENTES

La neurociencia ofrece pautas que ayudan a fortalecer los vínculos. Torralva y otros especialistas coinciden en que la escucha antes de corregir disminuye la reactividad emocional. También es fundamental estar disponibles sin invadir: ofrecer una presencia tranquila, sin caer en el control excesivo, y explicar el sentido de las normas para que puedan sostenerse con coherencia. Hablar de temas difíciles sin moralizar —como alcohol, drogas, pantallas, sexualidad o salud mental— favorece un clima de confianza. Además, los adultos deben recordar que su conducta es el modelo más influyente para los adolescentes.

UNA ETAPA POTENTE Y LLENA DE OPORTUNIDADES

La Lic. Torralva resaltó que la adolescencia es una ventana privilegiada para la construcción de identidad, valores, pensamiento crítico y creatividad. Requiere adultos presentes, estables y disponibles, capaces de ofrecer apoyo y límites sin perder el vínculo. En su libro destaca que esta etapa no es un problema a superar, sino un momento evolutivo esencial.

ALERTA LOCAL POR EL AUMENTO DE SUICIDIOS EN ADOLESCENTES

Esta información cobra gran relevancia hoy, ya que en la región de Pinamar, Ostende, Valeria del Mar y General Madariaga, docentes y medios locales reportaron un aumento preocupante de suicidios adolescentes. Informes periodísticos recientes describen más de diez suicidios en un año solo en Pinamar, además de numerosos intentos y autolesiones. La OMS, en sus reportes internacionales, señala que el suicidio es la tercera causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años.

QUÉ HACER ANTE SEÑALES DE RIESGO

Las recomendaciones más relevantes incluyen no minimizar lo que el adolescente expresa, preguntar directamente por ideas de hacerse daño, acompañarlo sin dejarlo solo, buscar ayuda profesional y acudir a una guardia si existe riesgo inminente. Estas pautas coinciden con las guías de intervención temprana recomendadas por organizaciones de salud mental.

LÍNEAS DE AYUDA

Centro de Asistencia al Suicida: 135 / 0800-345-1435
Salud Mental Responde: 0800-333-1665
SEDONAR (consumos problemáticos): 141
Recordemos que hablar de suicidio no lo provoca: lo previene. El silencio nunca es una buena opción.

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