lunes 23 de febrero de 2026
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La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de Reforma Laboral y ahora regresa al Senado

La Reforma Laboral obtuvo media sanción en Diputados tras intensos cruces políticos. El proyecto vuelve al Senado para su aprobación definitiva.
viernes 20 de febrero de 2026

En sesión especial y en el marco de las extraordinarias, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó en general el proyecto de Reforma Laboral con 135 votos afirmativos y 115 negativos, sin abstenciones.

El texto, impulsado por el Poder Ejecutivo bajo el concepto de “Modernización Laboral”, sufrió modificaciones respecto de la versión enviada por el Senado de la Nación Argentina, por lo que deberá regresar a la Cámara Alta para su sanción definitiva.

Como miembro informante, el diputado Lisandro Almirón (LLA) defendió la iniciativa al sostener que “este es el camino para promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad”. Según argumentó, la legislación vigente es “rígida y anacrónica” y actúa como barrera para la generación de empleo formal.

“Sin inversión no hay empresas; sin empresas no hay trabajadores”, afirmó.

Desde el oficialismo y sectores aliados, el eje estuvo puesto en la necesidad de reducir la informalidad laboral, que ronda el 50% según estimaciones oficiales.

Posturas críticas: constitucionalidad y derechos laborales

La oposición expresó un rechazo frontal al proyecto, cuestionando tanto su contenido como el procedimiento legislativo.

El diputado Sergio Palazzo (Unión por la Patria) calificó la norma como “inconstitucional” y denunció que bajo el concepto de modernización se esconde “la regresión más brutal sobre los derechos de los trabajadores”.

En la misma línea, Néstor Pitrola (FIT-U) advirtió que la reforma implica un retroceso estructural en materia de derecho de huelga y organización sindical.

Por su parte, Mónica Frade (Coalición Cívica) anticipó un escenario de alta conflictividad judicial:

“Va a haber un nivel de litigiosidad muy alto, vamos a plantear muchas inconstitucionalidades”.

Incluso desde bloques dialoguistas hubo cuestionamientos. Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Federal) aseguró que en el texto no encontró ningún punto que favoreciera al trabajador y criticó el uso del término modernización como “enmascaramiento”.

Argumentos a favor: actualización y empleo informal

Entre quienes respaldaron el proyecto, el foco estuvo en la necesidad de actualizar el sistema laboral argentino, incorporar nuevas modalidades como el trabajo remoto y generar condiciones más atractivas para la inversión.

El diputado Martín Lousteau (Provincias Unidas) planteó que el sistema laboral arrastra problemas históricos y carece de adecuación a las nuevas dinámicas productivas, aunque expresó reparos sobre el enfoque del Gobierno en la relación empleador-empleado.

En tanto, Pablo Outes (Innovación Federal) defendió la reforma desde una perspectiva federal:

“El modelo de reforma actualizado sirve para las provincias del interior y para nuestras pequeñas empresas”.

Para este sector, el principal problema estructural es la alta informalidad laboral, que deja a millones de trabajadores sin acceso a jubilación ni cobertura de obra social.

Los pasos que se vienen

Al haber introducido modificaciones, el proyecto deberá volver al Senado para su tratamiento definitivo.

Allí se definirá si la Reforma Laboral queda convertida en ley o si se abre un nuevo capítulo de negociación política.