viernes 20 de marzo de 2026
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Auto Estilo Brisas

Por carácter transitivo, menos impuestos, precios menores

La esperada Reforma Fiscal llegó de algún modo de la mano de la Reforma Laboral. Se elimina en su totalidad el llamado Impuesto al Lujo, que afectaba todavía la escala de los autos premium. Pero esta quita no solo bajará los precios de esos modelos, sino que perforará las listas de vehículos más económicos. Así buscan estimular el consumo, ya que en el primer bimestre han dado negativos todos los indicadores de fabricación y ventas contra el verano de 2025.
viernes 20 de marzo de 2026

Tantas veces hemos analizado y discutido que la Argentina es cara para vivir. Entramos y salimos de un abanico de comparaciones, tediosas, no vinculantes, pero que no obstante nos sirve como parámetro para saber adónde estamos parados con respecto a la región y al resto del mundo. Siempre llegamos a la conclusión de que una de las dificultades para muchos productos, entre los que por supuesto se encuentran los automotrices, es la sobrecarga impositiva y el alto costo para producir, importar, exportar y vender. Y siempre caemos en otro razonamiento, que abarca a una buena parte de la población, y es que no solamente los artículos tienen precios altos sino que los ingresos, incluyendo los salarios formales, son bajos o insuficientes.

En nuestro país, existen casi 200 tributos de orden nacional, provinciales y municipales. Algunos están directamente ligados al consumo, como el IVA. Otros son considerados extremadamente injustos, como Ingresos Brutos. Muchos casos, aunque es inconstitucional, existen productos que tributan dos veces el mismo gravamen. Los gobiernos le han echado mano a los impuestos hasta convertirlos en un exceso, motivados por la voracidad de recaudar y malgastar. Para cada objetivo que necesitó de un financiamiento, se envió al Congreso Nacional un proyecto que contemplarala creación de un tributo para generar esos recursos. Tasas, contribuciones, alícuotas, son términos que nos atraviesan a diario, y son parte del ecosistema en el que convivimos de una manera naturalizada. Aprendimos que muchos impuestos son coparticipables; nos enseñaron que lo que el pueblo da, al pueblo debe volver; y crecimos con el axioma que rezaba que “éstos roban, pero hacen”.

El topo que prometió destruir al Estado, construyó su campaña y su camino presidencial sobre las promesas de bajar y eliminar impuestos. Seguramente no lo hizo hasta acá de la forma deseada y esperada, con la suficiente celeridad. Quizás, tampoco lo hizo de manera equitativa bajo el concepto de la igualdad. Y algo más, Javier Milei lo hizo en el caso de los automóviles, que es el que nos ocupa, por un camino sorpresivo, casi diría por la colectora. Aprovechó la Reforma Laboral, recientemente sancionada tras algunas modificaciones, para incluir un Capítulo Fiscal que aplica en el sector automotriz.

Vamos a recordar que mucho antes, por etapas y con gradualidad, fue reduciendo y eliminando el Impuesto País del 30%, para las compras en el exterior. Y que este gravamen abarcaba muchos insumos, materias primas y autopartes que la industria necesita para el ensamblaje nacional. Por supuesto, el Impuesto País también se pagaba a la hora de importar vehículos, como una medida proteccionistas de tiempos del kirchnerismo.

Del último gobierno de Alberto y Cristina, data la última herencia de aquel tributo que le dio un golpe bajo, casi de knock-out, al rubro automotor. Las alícuotas altísimas provienen de aquellos tiempos de pandemia por el Covid-19 - de la que hoy se están cumpliendo 6 años de la Cuarentena transformada en eterna, y conocida como ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio). Originariamente, este Impuesto Interno en rodados data del último año de la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Abarcaba la gama media-alta y alta tomada por precio de los automóviles, sin tener en cuenta el origen y procedencia, aún tratándose de la producción nacional. Llegó a castigar a algunos modelos con un 50% de un solo saque. Solamente excluyó a los vehículos considerados como herramientas de trabajo, entre los que se encontraban los utilitarios y las camionetas. Esto provocó una compensación de ventas desviadas a las pick-ups, en lo que fue considerado un boom para las chatas, que en muchos casos, por no decir en la mayoría, estaban en manos de gente que jamás les daría utilidad a la carga, cuyo propósito es una de las razones por las que fueron creadas. Entonces, muchos usuarios que por su poder adquisitivo, deberían haber pagado un Impuesto llamado popularmente “al Lujo”, terminaban esquivándolo con la adquisición de una camioneta. Y en algunos casos como el de Toyota, esto provocó que la SW 4 tuviera un precio desmesurado sobre la Hilux, ambos vehículos construidos sobre la misma carrocería y línea de montaje en la Planta de Zárate.

El gobierno de Mauricio Macri retocó aquellos Impuestos Internos a los autos, y si bien no los eliminó, reacondicionó las escalas para que no abarque a todos los segmentos, redujo alícuotas y elevó bases imponibles. Alberto, con el afán de obtener ingresos para atenuar el impacto de la caída de la economía en pandemia, ubicó otra vez al Impuesto al Lujo en casi los mismos niveles en los que estuvo al momento de su creación. Mientras que Milei, aplicó hace un año la primera eliminación, que abarcó a la primera escala de los automóviles de la gama medio-alta. Junto a ella, rebajó del 35 al 18% la alícuota para la escala de aquellos considerados premium o de gama alta. Ahora, a través de un Capítulo Fiscal de la Reforma Laboral que Senadores aprobó, Diputados modificó y la Cámara Alta convirtió en ley, se aplicó el certificado de defunción al Impuesto Interno de los autos. Aplicaba sobre aquellos que estaban por encima de los 121 millones de pesos. Pero esta eliminación, ya comenzó a trasladarse a los precios finales al público, que en muchos casos regirán desde abril.

La otra novedad es que la baja provocará que los restantes modelos también reducensus precios, ya que de lo contrario quedan topeados y casi sin margen de diferencia, volviendo caros a los más económicos o demasiado baratos a los que estaban muy caros. Como conclusión, la eliminación total del Impuesto al Lujo redundará en una caída de los precios de buena parte de las listas, hayan estado alcanzados o no por el gravamen. Claro que, sin embargo, no aplicará en los que son entrada a la gama, que ya sabemos, aún sin este tributo, estaban y seguirán siendo caros.

Por ejemplo, en el caso de Ford, que además se vería beneficiado por el reciente Acuerdo Comercial con Estados Unidos que debe aprobar nuestro Congreso Nacional, habrá bajas significativas de hasta 26 mil dólares en modelos como Bronco o Mustang.

En Volkswagen, los retoques serán del 9% menos en Vento GLI y Tiguan, ambos procedentes de México y liberados del arancel aduanero. Pero para darle impulso a las ventas, la Amarok en su gama completa de 11 versiones, pasó a valer 6% más barata. Por el lado de Audi, la marca luxury del mismo grupo alemán, aplicará desde abril, bajas en los precios que van desde 10 mil dólares en modelos S3 tanto sedán como Sportback, Q5 y A5, para pasar por una gran variedad de modelos, hasta llegar a los 37 mil dólares menos que costará hacerse de una RS Q8 Performance, la SUV más deportiva de la firma de los anillos.

Su competencia germana, Mercedes-Benz, por la aplicación del nuevo esquema impositivo, tendrá desde el mes próximo en su nueva lista, hasta un 13% menos para sus clientes. Sin embargo, el 30% de lo que la marca de la Estrella comercializa en nuestro país, ya no estaba alcanzada por el Impuesto al Lujo. Por lo tanto, se mantendrán los precios que están inamovibles desde hace más de un año en ocho modelos, que son los Clases A 200 y 250, C 300, CLA 200, GLA 200 y 250 y los GLB 200 y 250. La restante alemana Premium, BMW, junto a la inglesa Mini – que integran el mismo Grupo – aplicarán rebajas de hasta 30 mil dólares en muchos de sus vehículos.

A este contexto, se le suman otras variables y componentes, como la notable caída en las ventas, el desaceleramiento de la inflación – a pesar de que no puede perforar el piso del 2% - y la estabilidad en la cotización del dólar. Por eso, algunas corporaciones han aplicado otras estrategias comerciales más agresivas. Es el caso de Stellantis, con el Fiat 600 Híbrido que ahora está 10 millones de pesos más económico que al momento de su lanzamiento hace menos de un año. Esto es porque el “Fitito”, además aprovecha el beneficio del cupo para electrificados sin arancel aduanero, a pesar de su procedencia europea. Con el mismo origen de fabricación y rebajas, hay tres modelos de Peugeot. Son 408, 3008 y 5008, que también cuestan entre 10 y 12 millones de pesos menos. Para su línea de lujo, la francesa DS está ahora hasta 18 mil dólares más baja, especialmente en su modelo DS 7 E-Tense. Sobre este híbrido enchufable aplica el cupo de hasta 50 mil electrificados para el corriente año, entre todas las empresas que se presentaron por el beneficio aduanero. Pero Stellantis decidió patear el tablero del competitivo segmento de las pick-ups. A uno de sus recientes lanzamientos, la Fiat Titano, la ha posicionado como la chata mediana más accesible del mercado, un 20% más barata en la versión de entrada con tracción simple.

Otras compañías que son pura sofisticación, como Porsche, tiene ahora rebajas que alcanzan a los 128 mil dólares. Es decir que solamente con esta reducción, se pueden comprar 3 Audi A1. Distorsiones, costo-beneficio, jugadas de marketing. De todo eso hay un poco, y mucho más también.

Toda medida de esta naturaleza, como la baja de impuestos, que sacrifica ingresos a las arcas públicas, tienen como principal objetivo la búsqueda de la equidad y el estímulo a la producción y consumo. El sector automotriz esperaba este alivio, pero necesita todavía de más oxígeno, por ejemplo, para incentivar la exportación que hoy es castigada con tributos que van del 13 al 15%. Este disparate ha hecho que las ventas al exterior, especialmente de camionetas, hayan caído durante el primer bimestre más del 23% en la comparación interanual. Del mismo modo, el balance de enero-febrero dio 30 puntos menos de fabricación, aunque repuntó en el segundo mes contra el primero y 11% por debajo en las ventas a concesionarias, contra el mismo lapso del año pasado. Para cerrar el verano, con estos indicadores preocupantes de ADEFA, los datos de ACARA también fueron negativos. Hubo en febrero casi 37% menos de patentamientos que en enero, cerca de 6% por abajo en la interanual y en el bimestre, un saldo negativo de 5 puntos.

Podríamos pensar que alertados por la rebaja que se vienen en algunos precios, sumados a los planes con cuotas, financiación y tasa cero en muchas marcas, quizás haya futuros clientes agazapados para esperar la oportunidad, casi de oferta. Vamos a quedarnos con esa ilusión. Porque ya que estamos en tiempos mundialistas, como sucedió en Qatar, elijo creer.

 

Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
IG: AutoEstiloBrisas